Se agudiza conflicto por manejo del centro Emaús: actual directora será interrogada por Fiscalía de Higüey

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HIGÜEY. La directora del Hogar de Enfermos Mentales Emaús será interrogada este jueves de manera formal por la Procuraduría Fiscal de la provincia La Altagracia, acerca de deplorables condiciones en las que viven los internos de ese centro, la cual ha sido cuestionado por el Gobierno a través del Consejo Nacional de Personas Envejecientes (Conape).

Actualmente, el centro alberga a 23 pacientes. Esta institución tiene varias celdas, dos generales y al menos cuatro particulares. En las generales están juntos los internos que presentan menos agresividad y en las particulares los más agresivos. Los pacientes agresivos están solos y al igual que los demás no tienen comodidades.

Estas celdas no tienen inodoro ni lavamanos, las camas son en concreto y no tienen colchón. Las dos celdas principales y una de las particulares no tienen bombillos, los hierros y las paredes están sin pintar y se visualizan grietas en algunas de sus partes, lo que de acuerdo a la psiquiatría no colabora con el mejoramiento de los pacientes psiquiátricos.

En cuanto a su alimentación, comen tres veces al día y reciben un baño diario. No obstante, no tienen distracción o un espacio de convivencia más allá del encerramiento. Solo hay tres empleados, entre ellos un hombre que ejerce de seguridad. Estos empleados reciben un salario de ocho mil pesos mensuales cada uno

Además, no hay un médico general, tampoco cuenta con un especialista de la conducta humana como un psicólogo y un psiquiatra, lo que dificulta la medicación de estos pacientes.

Hasta hace poco tiempo el centro contaba con la colaboración de Elizabeth González, una médica terapeuta. El trastorno más frecuente en los pacientes es de bipolaridad, demencia y esquizofrenia. Así lo estableció hace un tiempo González, quien agregó que con buenos tratamientos estos pacientes pueden reintegrarse a la sociedad.

El psiquiatra Juan Santana confirmó que la mayoría de los pacientes que están recluidos en Emaús tienen otras enfermedades como presión arterial alta, diabetes, presentan anemia, entre otras, lo que permite que la enfermedad mental agudice.

“Fui uno de los promotores de ese centro en sus inicios y a modo de colaboración hacia la evaluación pertinente para que entren ahí. Años más tarde el centro tomó otro desvío y por esa razón me retiré”, añadió el especialista.

Informó que la psiquiatría moderna no consiste en encerrar a los pacientes, sino que tiene que ver con darle más libertad para que ellos puedan socializar, así como dar una medicación correcta y evaluarlos con frecuencia. Agregó que de esta manera los pacientes psiquiátricos pueden mejorar.

“Yo lo había dicho hace tiempo que la institución no cumple mínimamente con las condiciones para dar asistencia a ningún ser humano”, dijo Santana.

La semana pasada la directora del centro entregó la dirección al Ministerio de Salud Pública, sin embargo, ningún representante de ese ministerio fue a recibirlo. En este sentido, el director provincial de Salud Pública aseveró que la DPS no tiene orden de la sede central de Salud o directamente del presidente de la República para asumir el Hogar de Enfermos Mentales Emaús.

Parte del patio del centro.

“Ella no nos dijo que nos iba a entregar y tampoco eso es así. Para asumir el centro conlleva una serie de pasos. Si ella tiene más de 20 años vamos a reconocer ese esfuerzo y a esperar que el Gobierno autorice”, dijo Víctor Rodríguez Núñez, director de la DPS en La Altagracia.

ELLOS HABLAN

Nelson Díaz, de 73 años de edad, tiene 21 años en el centro. Dijo a El Tiempo que nunca ha recibido la visita de un familiar o amigo. De los cuatro envejecientes que recientemente el Consejo Nacional de la Persona Envejeciente (Conape) dijo que iba a reubicar en un asilo en Santo Domingo, Díaz está incluido.

Aunque con ciertas dificultades otros enfermos mentales hablaron con el equipo de este semanario. Entre ellos uno que dice llamarse Miguel Garrido Castillo. “Nos hace falta cuidado. Tengo tres años aquí. La pastora me trata bien”, fueron algunas de las palabras expresadas por Garrido Castillo.

Otro de los internos dijo llamarse “Jorge” y al responder el tiempo que lleva recluido en el hogar refirió que hace unos años que entró al centro y que su familia es de Higüey. Aseguró que la convivencia con los demás compañeros es tranquila.