sábado, junio 22, 2024
InicioImpactoHospitales del Este a punto de desplomarse; algunos podrían...

Hospitales del Este a punto de desplomarse; algunos podrían cerrar por falta de recursos

La situación de los hospitales en la región Este es crítica y se denuncia que muchos están a punto de cerrar por la falta de recursos, mientras la carencia de médicos especialistas, enfermeras y personal de limpiezas los afecta. BávaroNews realizó un recorrido por los principales centros de salud.

MANUEL ANTONIO VEGA /
redaccion@editorabavaro.com

Hato Mayor. La situación que presentan los hospitales en la región Este es crítica y se denuncia que muchos están a punto cerrar por la falta de recursos, mientras la falta de médicos especialistas, enfermeras y personal de limpieza los afectan.
Las subvenciones para unos 18 centros de salud en las capitales de provincias y unos 20 municipios y distritos municipales no alcanzan los once millones de pesos.
La situación en las Unidades de Atenciones Primarias (UNAP), distribuidas en barrios y zonas rurales es peor, por la falta de médicos, medicamentos, agua, energía eléctrica y personal de limpieza.
Muchos centros sobreviven gracias a los aportes de camas, sábanas, medicamentos, equipos que realizan fundaciones nacionales y extranjeras, así como empresas que se han mostrado preocupación por el deterioro que presentan los hospitales estatales en el Este del país.
En Higüey, La Romana, Hato Mayor, El Seibo, San Pedro de Macorís y los municipios de estas provincias, cuando llueve escampa afuera y llueve adentro, ya que el agua que filtran los techos le cae sobre las camas a los pacientes y visitantes.
En las salas de parto, pos parto y de cirujía las filtraciones son más patéticas, teniendo los facultativos que detener las intervenciones, para evitar que los pacientes adquieran bacterias.
Las pinturas están manchadas por la acción del tiempo.
La situación más crítica la presenta el hospital regional “Dr. Antonio Musa”, en San Pedro de Macorís, donde el Equipo de Gestión Hospitalaria denuncia que el centro asistencial estatal ha venido colapsando, producto del “estrangulamiento” económico a que ha sido sometido en lo que va de año de Danilo Medina.
El Antonio Musa es un hospital que funge como provincial, municipal y regional a la vez y su demanda de servicios se ha incrementado en un 40% producto del cierre de los hospitales Leopoldo Martínez, de Hato Mayor y Teófilo Hernández, de El Seibo.
En Hato Mayor, El Seibo, Higüey, La Romana, Sabana de la Mar, Miches, El Valle, Guaymate, Consuelo, Quisqueya, Ramón Santana, Los Llanos y San Rafael del Yuma, los servicios son precarios y las salas de cirugías es un problema que preocupa grandemente a la clase médica y de enfermería en la zona.
Los servicios de hospitales del Instituto Dominicano de Seguros Sociales (IDSS) son peores, observaron periodistas de BávaroNews.

HATO MAYOR
El hospital Leopoldo Martínez recibe RD$ 500 mil y RD$ 300 mil de Senasa, para una población de 105 mil habitantes. Este centro está semi-paralizado en cuanto a los servicios de salud y sólo se está asistiendo en la sala de emergencia, mientras que los pacientes que van accidentados y las mujeres que van a dar a luz son referidas al regional Antonio Musa.
Es afectado por grietas y filtraciones en los techos, la falta de agua, baños en mal estado, medicamentos, médicos especialistas y enfermeras.
Pidieron a las mujeres embarazadas no acudir a dar a luz al centro asistencial, porque no existen las condiciones sanitarias y de higiene por si presenta una emergencia en el parto.
Los dos quirófanos están desvestidos, por lo que no se pueden realizar cirugías ni parto con espera. Sólo son atendidas las mujeres que llegan completas, o sea, con las semanas o el tiempo necesario para dar a luz.
No hay Rayos X, se dañaron con las filtraciones que afectan el centro de salud. Faltan unas 9 enfermeras y tres médicos especialistas en traumatología, cirujano, ortopedia.
Ircania Pacheco, directora del centro reveló que el hospital opera como provincial, pero que no tienes la estructura, equipos ni el personal solo recibe unos 500 mil pesos de subvención mensual.

EL SEIBO
El hospital Teófilo Hernández recibe RD$1.4 millones y unos RD$300 mil por Senasa, para atender a unos 84 mil habitantes. Está en iguales o peores condiciones que el Leopoldo Martínez de Hato Mayor: “En ningún sitio del mundo usted puede desbaratar un hospital sin una planificación estratégica”, sostuvo Agustín Constanzo médico cirujano del referido centro hospitalario, que calificó de calamitosa la situación del centro de Salud.
En reparaciones se han invertido unos 120 millones de pesos, pero la situación ha empeorado con las filtraciones y la falta de medicamentos.
Las emergencias son móviles, que se han ubicado frente al centro hospitalario.
LA ROMANA
El hospital Francisco A. Gonzalvo recibe RD$ 1.5 millones y RD$300 mil de Senasa. La situación de este hospital es la mejor que se exhibe por estar sometida a una moderna reparación y se construyen habitaciones anexas.
El centro, según revela su director, Miguel Ángel Jiménez de la Cruz, recibe unos RD$ 1.5 millones de fondos repetibles o sea de subvención y unos 300 mil por Senasa.
Sin embargo, el centro ha sido considerado por médicos y enfermeras como “almacén de enfermos”.
El problema principal del hospital de La Romana es la sobrepoblación de más de 300 mil habitantes a la que deben atender a pesar de seguir con una planta física que data de hace alrededor de cuarenta años. El 60% de los pacientes, principalmente parturientas son de ascendencias haitianas.

Hospitales (889-371)
SABANA DE LA MAR
El hospital Señorita Elupina recibe RD$ 280,000.00 para atender a una población de 22 mil habitantes. A pesar de que Sabana de la Mar recibe a una gran cantidad de turistas, el centro carece de los más elementales aparatos diagnósticos. Hace cuatro años no hay máquina de Rayos X y no hay sonógrafo, para darles seguimiento a las mujeres embarazadas.
No hay cirujano, lo que obliga a que pacientes que ameritan atenciones más especializadas sean referidos al hospital Musa de San Pedro de Macorís.
La subvención mensual es de apenas 280 mil pesos, de los cuales hay que invertir el 40% en compras de medicamentos. Los restantes recursos es para compra de alimentos, materiales de limpieza y mantenimiento a la planta física.
No se hacen Papanicolaou ni se colocan yesos por falta de especialistas, asegura su directora Karina Guzmán.
Sólo cinco médicos generales, dos familiares, tres gineco-obstetras, un pediatra y una epidemióloga y dieciocho enfermeras y una licenciada en enfermería, completan el equipo médico y paramédico del centro, para atender a una población de 22 mil habitantes. No hay banco de sangre.
HIGÜEY
El hospital Nuestra Señora de la Altagracia recibe RD$ 1.3 millones y RD$600 mil del Senasa, para atender a una población de 305 mil habitantes En la ciudad católica y turística de Higüey, jóvenes del “Movimiento Cerranos” llegaron a encadenarse en la puerta de acceso al hospital Nuestra Señora de la Altagracia en protesta por la falta de equipos y medicamentos en el centro.
Héctor Julio Rincón, director del centro, explicó que recibe RD$ 1.3 millones, para atender una población superior a las 300 mil personas, incluyendo un alto número de mujeres parturientas de ascendencia haitiana.
A pesar de esos recursos, escasean, catéteres, jeringas, entre otros materiales gastables. Los pacientes tienen que salir a comprar el yeso, hacerse los análisis y otros estudios menores como radiografías, mamografía y sonografías a centros privados.

Los del IDSS
El presidente de la Regional Este de la Agrupación Medica del Instituto Dominicano de Seguros Sociales (IDSS), Fernando García, denunció que es crítica la situación del hospital Jaime Oliver Pino, perteneciente al Instituto Dominicano de Seguros Social (IDSS).
La tercera planta de las instalaciones del centro de salud está totalmente abandonada, la que ha tenido que ser utilizada como depósito. “Este hospital no tiene capacidad de internamiento, los equipos que utilizan son viejos, por lo que los servicios que dan son precarios”, significó el dirigente del gremio médico.
Igual situación se presenta en IDSS de Hato Mayor, El Seibo, Higuey y La Romana, donde los afiliados al Senasa aseguran hay carencia de todos en las Unidades de Atención Primarias (UNAP).

EL DATO
El Antonio Musa, en San Pedro de Macorís, recibe RD$ 2.0 millones de subvención y unos RD$800 mil por Senasa, para atender a unos 250 mil habitantes.
Los municipios de Consuelo, Quisqueya, El Valle, Ramón Santana, Miches, San Rafael del Yuma, San José de los Llanos, entre otros, reciben subvenciones que oscilan entre RD$50 a RD$90 mil pesos mensuales.