Boca de Chavón, una comunidad ubicada entre La Romana y La Altagracia, que lleva más de 100 años en el olvido

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LA ROMANA. Boca de Chavón es una comunidad compuesta por aproximadamente mil personas. Está localizada al este de la provincia de La Romana y al oeste del municipio de San Rafael de Yuma y el Distrito Municipal de Bayahíbe. Esta comunidad, territorialmente, pertenece a la provincia La Altagracia, pero desde que se fundó La Romana, los habitantes de allí hacen vida social, laboral y comercial en la Flor del Este.

Mario Pinales es descendiente de una de las familias fundadoras (los Medina), que emigró desde Barahona hacia Boca Chavón, igual que los Morales, Vargas y Brito. Este lugareño afirma que las primeras familias se asentaron en el lugar hace más de 100
años, provenientes de diferentes puntos del país.

En principio esta pequeña población vivía del comercio con barcos que venían de diferentes islas, como Aruba, que traían mercancías que desembarcaban en la boca del río Chavón, para luego ser trasladadas en carretas aladas por mulos, hacia El Seibo, Yuma e Higüey, debido a que en ese entonces no había vehículos. En la actualidad viven de la pesca y trabajos de construcción, entre otras labores que se desarrollan fuera de su demarcación.

A pesar de la longevidad de esta comunidad, durante los años transcurridos desde su fundación, se quejan de maltrato recibido por los colindantes, y porque no han tenido la oportunidad de ser tomados en cuenta por las autoridades. Esto para que les resuelvan sus principales necesidades.

Apenas a principio de este año se inició el encalichado de la vía principal de acceso a la comunidad y la construcción de aceras y contenes, pero los trabajos tienen casi dos meses paralizados.

DEMANDAS

En Boca de Chavón se espera por la intervención de las autoridades en temas como la educación, la salud y el deporte, según expresa Víctor Morla, vicepresidente de la Junta de Vecinos en Dios Confío. Destaca que los trabajos de construcción de aceras y contenes marchaban a buen ritmo, pero vino una supervisora de Obras Públicas y paralizó los trabajos, bajo el alegato de que esa obra no tenía los levantamientos y estudios necesarios.

Morla comenta que necesitan un acueducto para satisfacer el servicio de agua potable, ya que a pesar de tener el río Chavón a su lado no pueden usar el agua, porque luego de la construcción de la Marina de Casa de Campo, las aguas del mar penetran en el río Chavón y han convertido el agua dulce en salada.

Actualmente reciben dos veces por semana agua semi dulce, esto a través de un aljibe que construyó la comunidad, el cual tarda tres días en llenarse con una bomba sumergible. El presidente de la junta de vecinos solicita la construcción de un cuartel policial y una unidad de bomberos, porque en caso de emergencia dependen de los policías y bomberos de las localidades más cercanas, que son Benerito y Bayahíbe, y que están a casi una hora de trayecto.

Bolívar García Morales, exalcalde pedáneo de Boca de Chavón, manifestó que los habitantes de esa localidad presentan otras necesidades como la falta de transporte, ya que debido a las malas condiciones de la carretera el servicio de transporte desde La Romana hasta Boca de Yuma retiró sus vehículos. Ahora están obligados a desplazarse en motocicletas hasta la autovía del Coral. García sostiene que tienen que pagar
alrededor de RD$400 para trasladarse desde la comunidad hasta La Romana, ya que solo de motoconcho gastan RD$300.

Enfatizó que las diferentes vías de acceso que tenía el pequeño pueblo para intercomunicarse con La Romana, eran a través del batey 15 Cajuil y Bayahíbe, pero que estas han sido bloqueadas poco a poco por terratenientes que aseguran que
son propietarios de esas tierras. Lo que obliga a los moradores y jóvenes de trabajo a
tomar la peligrosa autovía el Coral para desp

EDUCACIÓN

La educación para los niños y jóvenes de esa comunidad es muy deficiente, como lo expresa la maestra María Isabel Paula, debido a que la escuela solo tiene 4 aulas de concreto, construidas por la comunidad. Además de dos aulas muy pequeñas en una casa de madera que fue construida al inicio de la fundación de esa localidad, por los norteamericanos que desembarcaban en la boca del río. Esa última infraestructura está al borde del colapso.

Otras de las necesidades básicas es la construcción de más aulas, también una cancha deportiva, biblioteca, cocina y un comedor, ya que ambos funcionan juntos en una pequeña construcción de madera techada de zinc.

Debido a las pocas aulas que tienen, no pueden impartir el sexto curso de Secundaria, que anteriormente se concia como 4to de bachiller, lo que impulsa a la deserción escolar, porque los adolescentes tienen que trasladarse hasta las comunidades de Bayahíbe, Benerito, Yuma o hasta La Romana para terminar sus estudios.

La maestra también comunicó la construcción del liceo de esa comunidad está paralizada desde el año 2013

SALUD

Otra de las situaciones preocupantes es el servicio precario de salud que reciben los chavonenses. Primero está la falta de un local propio para el funcionamiento de una Unidad de Atención Primaria de Salud (UNAP), ya que donde está funcionando es en el club de actividades de la comunidad.

En ese centro solo cuenta con dos enfermeras que ofrecen los servicios de lunes a viernes desde las 8:00 de la mañana hasta las 4:00 de la tarde, lo que significa que en las noches y fines de semana no tienen asistencia médica. También está la falta de privacidad para las consultas, porque el lugar no tiene las divisiones necesarias.

A eso se suma la carencia de medicamentos básicos, como acetaminofén, entre otros fármacos que tardan hasta tres meses en llegar. No hay médico, no tienen un agente de seguridad de día ni en la noche. Los habitantes piden las soluciones de estas necesidades y la construcción de una Unidad de Atención Primaria con servicio de salud permanente

POCAS INSTALACIONES DEPORTIVAS

José Antonio Báez es instructor de beisbol por más de 20 años y entrena alrededor de 30 niños y jóvenes de Boca de Chavón. Aseguró que en el tiempo que tiene instruyendo el deporte, hasta la fecha no ha recibido la mano amiga de ninguna autoridad deportiva ni política.

“Nosotros nunca hemos recibido en estos más de 20 años en el deporte ninguna ayuda, ni guantes, pelotas, uniformes, nada. Lo poco que tenemos es por medio a colectas que realizamos entre los mismos jugadores. Ahora mismo los muchachos están como bola de billar, jugando uno de un color y otro de otro color”, indicó el instructor.

Resaltó que es necesario la intervención del espacio que usa como play, ya que el mismo carece de las exigencias mínimas para considerarse apto para practicar beisbol o softball. Manifestó que es necesaria la construcción de una verja para que los vehículos y personas no pasen por el interior del play.

También dijo que requieren la nueva construcción de una cancha de baloncesto y voleibol, debido a que la actual está en medio de una calle importante del sector y es media cancha con un solo tablero.

Báez reclamó a las autoridades que, inicialmente le provean de utilerías deportivas y luego las construcciones de las instalaciones deportivas, para que los niños y jóvenes de la comunidad tengan espacios libres y sanos para su recreación, desarrollo mental y físico.