viernes, mayo 24, 2024
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Más del 80% de la población dominicana carece de sistema de alcantarillado sanitario

Fausto Adames / fadames@editorabavaro.com

[caption id="attachment_3675" align="alignright" width="150"]Francisco Domínguez Brito, Ministro de Medio Ambiente. Francisco Domínguez Brito, Ministro de Medio Ambiente.[/caption]

Bávaro. Ahora que el presidente del país, Danilo Medina Sánchez, ha declarado los próximos cuatro años como el â??Cuatrienio del Aguaâ?, urge poner en funcionamiento políticas para el manejo y disposición del agua, ya que más del 80% de la población dominicana no cuenta con servicio de alcantarillado sanitario.

De igual forma, en el 2000 la disponibilidad de agua potable per cápita era de 2,777 metros cúbicos de agua por habitante, y hoy, por situaciones de sequías recurrentes, esta cantidad se encuentra casi en la mitad.

También, el 91% de la lluvia que cae se va al mar, y solo el 9% se almacena, por lo que urge un mejor sistema de acopio, distribución y regulación del uso del preciado recurso.

Estas fueron las advertencias más pertinentes que hicieran Isidoro Santana, Francisco Domínguez Brito y Osmar Benítez, ministros de Economía Planificación y Desarrollo, de Medio Ambiente y vicepresidente ejecutivo de la Junta Agroempresarial (JAD), respectivamente, en sendas ponencias en las que analizaron la problemática del agua.

Según las informaciones ofrecidas por Isidoro Santana, urge una estrategia nacional de saneamiento, porque menos del 20% de la población tiene servicio de alcantarillado sanitario, y menos del 5% de las aguas residuales son tratadas antes de que sea descarga al ambiente.

Santana llama la atención de que también hay un serio problema de intrusión salina, principalmente en el Este y las zonas costeras del país por el cambio climático y la sobre explotación de los recursos acuíferos, como también se registra un serio estrés hídrico, particularmente en las regiones noroeste y suroeste.

Mientras, Francisco Domínguez Brito, alertó que es importante entender que en el 2000 la disponibilidad de agua per cápita, por cada uno de los habitantes del país fue de 2,777 metros cúbicos por persona, pero en estos momentos, en tiempos de sequía la situación se ha presentado casi a la mitad.

Para Domínguez Brito, esto significa que el país está en la antesala de una crisis aún más grave que la que afectó el año pasado, con la gran sequía que perjudicó no solamente esta nación, sino a Centroamérica y las diferentes islas del Caribe.

El funcionario explica que según el Panel Internacional para el Cambio Climático, las lluvias o precipitaciones se reducirán en 20% para el 2100 y el nivel del mar subirá entre 18 y 59 centímetros.

Para Domínguez Brito a esta realidad se suma el dato aportado por este panel, de que la hidrología de la República Dominicana podría ser impactada por la reducción de las precipitaciones, el incremento de la evapotranspiración y la intrusión del agua salada en los sistemas subterráneos.

Los planteamientos de los funcionarios se produjeron frente a 412 líderes agropecuarios, que se reunieron en el marco del XVII Encuentro Nacional de Dirigentes del Sector Agropecuario, realizado por la Junta Agroempresarial Dominicana (JAD), entidad que tiene más de 160,000 agricultores afiliados en todo el país.

Suciedad y contaminación

 De su lado, Isidoro Santana advierte que vivimos en un país muy sucio y contaminado, donde el 20% de los hogares no tiene inodoro ni letrina y un 5% de estos realiza sus necesidades a la intemperie, es decir, practica el fecalismo, con todas las implicaciones que esto acarrea para la dignidad de la vida y la salud pública.

De igual forma, Santana alerta que existe un vertido incontrolado de basura en las calles y de los desechos que recolectan los ayuntamientos, y que más de la mitad de las consultas médicas se derivan de problemas relativos al agua y saneamiento del entorno.

Por tanto, recomienda que urge viabilizar la gestión financiera del sector, disponiendo la recuperación de costos de infraestructura de quienes se benefician del agua y tienen capacidad de pago, como también definir una política en favor de la población más pobre.

Santana advierte, además, que el país acusa de problemas de contaminación de la calidad de los acuíferos en Santo Domingo, donde las deficiencias institucionales han posibilitado la desaparición de corrientes fluviales, la contaminación de ríos, mares y el subsuelo, y el uso indiscriminado y sin sujeción a reglas adecuadas.

Explica que el cambio climático amenaza con empeorar las condiciones a los que tienen, e impedir el acceso a los que no tienen, y en consecuencia es fundamental un marco de actuación legal más responsable con el medioambiente y los recursos naturales, la estrategia nacional de desarrollo y la ley orgánica de administración pública.

Afirma que según el Instituto nacional de Recursos Hidráulicos la superficie potencial de riego se estima en unas 10,000 hectáreas, es decir, 2.3 veces más de la que hay actualmente cubierta.

Revela que la principal fuente de suministro de agua para los sistemas de riego son los embalses, pero resulta que de unos 23 millones de metros cúbicos de agua que producen las cuencas, la capacidad de almacenamiento es de apenas 2 millones.

Entiende que se tienen identificados los lugares en los cuales se pueden construir unas 31 grandes presas adicionales a las que existen, 14 presas medianas, 39 pequeñas, y 94 reservorios o lagunas de regulación, a fin de incrementar la capacidad de almacenamiento, que es una prioridad para poder satisfacer toda la demanda de agua.

Indica que urge la adecuación del ordenamiento jurídico e institucional del sector agua, porque la situación actual se caracteriza por la indefinición de funciones, existencia de papeles incompatibles a lo interior de una misma institución, coincidencia de roles en varias instituciones y debilidades en las capacidades técnicas y del personal asignado a la prestación de servicios.

También advierte sobre la ausencia de tarifarios modernos, que despejen el costo económico de los servicios en infraestructura, y una aguda dependencia del presupuesto público, no solo para inversiones, sino para mantener operando los precarios servicios.

Indica que por ejemplo, el porcentaje del valor de los servicios de empresas de agua potable, el caso más crítico es el del Instituto Nacional de Agua Potable (Inapa), y el de la Corporación de Acueducto y Alcantarillado de Santo Domingo (Caasd), pero que todas tienen deficiencias serias.

Cabe destacar que las corporaciones que atienden algunas ciudades del Cibao, han logrado mayores avances, como son Santiago, que logró un 65% del valor, La Vega un 80%, un 61% en Bonao y 59% en Moca. Luego de ahí baja a un 47% en La Romana, y un 38% en Puerto Plata.

â??Las necesidades son muchas y algunas soluciones costosas, y hay algunas cosas en las que hay que poner mayor empeño e incrementar las soluciones individuales de disposición de excretas y la eliminación del fecalismo, en el cual el Estado debe de crear un programa de autoayuda para la construcción de letrinas, mientras se consigue acceso universal a mecanismos más idóneosâ?, afirma.

En definitiva, recomienda que tanto el Estado como los agentes de la sociedad â??tenemos que asimilar la idea de que hay que cultivar y producir el agua, a la que hay que dedicarle amor, cuidado y esfuerzo, porque es un recurso valioso, vital y finito, por lo que hay que pagar para beneficiarse de ellaâ?.

Medio Ambiente

 De su lado, Francisco Domínguez Brito, advierte que hace aproximadamente 16 años fue aprobada la Ley General de Medio Ambiente y Recursos Naturales, â??y sin embrago todavía, desde el 1962, seguimos planteándonos la necesidad de nuestra nación de definir mediante una ley, todo el marco regulatorio sobre las aguas del paísâ?.

â??Debemos avanzar con pasos firmes y definitivos hacia la aprobación de un plan de normas y legislaciones vinculantes, como la Ley de Agua y de Ordenamiento Territorialâ?, recomienda.

Indica que el país cuenta con más de 97 diferentes cuencas hidrográficas, pero en cuanto al uso de agua en la República Dominicana, el 10% está destinada al uso doméstico de las personas, el 18% es para el uso industrial y el 72% restante se usa en el sector agropecuario.

â??Esto hace de la industria y el sector agropecuario los que más demandan el recurso agua, llegando en algunos lugares, como en la línea noroeste a tener el 97% de la demanda de este preciado recursoâ?, revela.

Por tanto, afirma que urge conocer la Ley de Aguas, que tiene años en el congreso y se ha hecho muy difícil el consenso, pero que es fundamental que se pueda conocer.

Promueven e impulsan alianza por el agua

 El presidente Danilo Medina presidió la clausura del XVII Encuentro de Dirigentes del Sector Agropecuario, en el que se acordó promover e impulsar una alianza por el Agua.

Al respecto, Osmar Benítez, vicepresidente ejecutivo de la Junta Agroempresarial Dominicana (JAD), recomienda promover la Ley de Agua, para garantizar la gestión sostenible y eficiente de los recursos hídricos superficiales y subterráneos.

Benítez advirtió que el 9% de la lluvia que cae se almacena y que el otro 91% se va al mar. Explica que esto ocurre porque no hay suficientes presas. â??Tenemos 34 presas en todo el país y 606 ríosâ?, precisa.

Alerta que urge la necesidad de expandir y dar mantenimiento a las infraestructuras hídricas, para el almacenamiento, regulación y distribución del agua, mediante la priorización de inversiones en obras de propósitos múltiples, con un enfoque de desarrollo sostenible.

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