miércoles, junio 19, 2024
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“EL MOTOCONCHO” : UN MAL NECESARIO

Robert Antonio

rguerrero@editorabavaro.com

HIGÜEY. El motoconcho, que las propias autoridades atribuyen su surgimiento y expansión al desempleo, así como también a la migración del campo a la ciudad, ha encontrado en Higüey las condiciones para crecer a niveles insospechables.

MOTO 1

Son muchas las iniciativas que han surgido en este municipio para regularizar ese sistema de transporte unipersonal, pero han caído en el olvido o no ha conseguido el apoyo necesario.

Se han creado asociaciones, pero con el paso de los días han quedado sepultadas entre la gran cantidad de motores nuevos que cada día aparecen en Higüey.

El grave problema que representan los motonchos en una ciudad, con un parque vehicular en aumento, en calles estrechas y con falta de estacionamientos, es reconocido por el director local de la Autoridad Metropolitana de Transporte (AMET).

Noel Lebrón dice que se necesita protección vial, no sólo para el conductor, sino también para el peatón que se dirige de un punto a otro y debe llegar sin verse involucrado en accidentes.

Dice que en el censo que realizó la Dirección General de Impuestos Internos (DGII), en Higüey en 2010 habían sólo 39 personas registradas como motoconchos, pero que en la actualidad son 1,080 diseminados en unas 60 paradas.

Cuestionado sobre la posibilidad de que sean muchos más los motoristas que se dedican a transpotar pasajeros, asegura que esa es la cantidad, debido a que hay pocas paradas grandes.

“Aquí los motores están disgregados y sólo hay una parada muy grande que es la Milagrosa frente la Basílica, así como las que están frente a los supermercados Iberia e Higüeyano, además de la del parque de Los Vagos, pero las demás son pequeñas” Asegura.

En las principales calles de Higüey son comunes las paradas de motoconchos, bueno casi en todas hay, sin ninguna regulación o señalización.

Se colocan encimas de las aceras, en las esquinas, sobre la raya del peatón, en fin tratan de estar en cualquier espacio que le permita conseguir con mayor rapidez pasajeros.

La Autoridad Metropolitana del Transporte dice que ha tratado de regularlos, pero que es un problema grave.

AMET

ALARMANTE ESTADÍSTICAS

Durante el 2013 unas 55 personas fallecieron en accidentes de tránsito en el municipio de Higüey. La mayoría de las colisiones fueron provocadas por motoristas. Según datos de la oficina de la Autoridad Metropolitana de Transporte (AMET), en Higüey durante el 2013 murieron 33 personas por accidentes en motocicletas, 15 por choques en vehículos y siete atropellados. En sentido general, en este municipio ocurrieron un total 540 accidentes durante el 2013, es decir 45 choques al mes y casi dos por día. Durante esa misma fecha resultaron con lesiones no especificadas 157 personas. Las estadísticas fatales sobre el desenvolvimiento del tránsito se mantienen para este 2014. Según la AMET ya en esta ciudad han muerto 11 personas en colisiones, en que se vieron envueltas ocho motocicletas y tres fueron peatones atropellados.

Nadie discute que el sistema de transporte más usado en esta ciudad es el motoconcho, pero por igual es el más caótico y peligroso.

LETRA MUERTA

En el 2010 la Oficina Técnica de Transporte Terrestre (OTTT), publicó una normativa para la operación del transporte del motoconcho en el país, pero la misma puede definirse como letra muerta, ya que ni la elogiada parada La Milagrosa de Higüey cumple con estas reglas. Para muestra de que es casi imposible encontrar en Higüey un motoconcho que cumpla con la citada normativa, enumeraremos algunas de las reglas que exige la citada iniciativa.

Artículo 1- Únicamente podrá operar el número de motoconchos para los que la OTTT dé su autorización.

Artículo 4- Todos los conductores de motoconcho deberán tener licencia de conducir.

Artículo 5- Queda prohibido montar más de un pasajero.

Artículo 11- Ningún conductor podrá estacionar su motocicleta en la vía pública, fuera de las áreas definidas como parada.

Pero Noel Lebrón encargado de AMET en este municipio, dice que “nadie puede poner una parada de motores para transporte sin autorización de la Oficina Técnica de Transporte Terrestre (OTTT), del ayuntamiento de la ciudad y de la Autoridad Metropolitana del Transporte.

Insiste en que están trabajando en la regulación de los motoconchos y pone como ejemplo que se eliminó la práctica de éstos cogerle atrás a las guaguas de transporte de pasajeros.

La mejor parada

Unos 62 hombres que se dedican a “motononchar” en la avenida Laguna Llana, en los alrededores de la Basílica Nuestra Señora de La Altagracia, se sienten orgullosos de la organización con la que trabajan desde el 15 de abril de 2013.

David Mercedes explica que surgieron a raíz de una crisis de combustible que hubo en la ciudad y que le propuso a sus compañeros organizarse para no desperdiciar la gasolina que les vendían en ese momento muy cara. La iniciativa era vista con poca posibilidad de prosperar y algunos señalaron que solo se lograría con un milagro, y por eso le llamaron a su conglomerado de trabajadores La Milagrosa.

Destaca que han sido felicitados por el encargado de la AMET, quien supuestamente les prometió rifarles unas gomas por su buen comportamiento, el que dice logran poniendo pequeñas multas, sobre todo, a lo que se van en rojo en los semáforos, normas que se van cumpliendo “a raja tabla”.

David Mercedes dice que ya se encuentran incorporados como organización sin fines de lucro y sus documentos están depositados en diversas instancias del estado, como la Oficina de Tránsito Terrestre (OTTT), Procuraduría General de la República, AMET y el Ayuntamiento Municipal de Higüey.

Se quejan porque no tienen donde hacer sus necesidades fisiológicas y que tienen que quitarse los chalecos para entrar en baños de las empresas que están más cercanas de sus paradas, porque sólo así pueden usarlos.

¿Buen negocio?

En la parada La Milagrosa un motoconcho gana un promedio de RD$ 800.00 diario, pero gasta en combustible entre RD$200.00 y RD$ 250.00, es decir que se gana más o menos RD$ 600. 00 por día, lo que multiplicado por 30 días les representa unos RD$ 18,000.00 al mes, más de dos veces lo que percibe un empleado con salario mínimo.

Explican los integrantes de la parada que el organizarse le ha elevado el deseo de otros motoconchos de integrarse a trabajar con ellos, que en principio la afiliación fue gratis, pero ahora hay que pagar.

Un chaleco, como ello les llaman al derecho a trabajar allí, cuesta no menos de RD$ 80,000.00 y no aceptan más de lo que son en la actualidad.

MOTO 2