viernes, mayo 24, 2024

Pedro Santana / psantana@editorabavaro.com

HIGÃ?EY. Aarón Garib Ogando, director del Centro de Corrección y Rehabilitación Anamuya (CCR-14), es un hombre comprensivo, didáctico, de carácter sensible y un amante de los dibujos animados. Sonriente, cuenta que en su tiempo libre le gusta ir al cine, practicar deportes y ver muñequitos, como â??Tom y Jerryâ?, â??La Pantera Rosaâ?, â??Thundercatsâ?, y de los más recientes, â??Los Padrinos Mágicosâ?.

â??Prefiero ver muñequitos; al menos te hacen reír y estimulan órganos del cuerpo. Eso me hace feliz, al igual que mi familia o ver que los demás están bienâ?, dijo Garib Ogando. De niño, quería ser bombero o policía, ya que entendía que desde esas funciones podía ayudar a los demás. Pero se inclinó por el Derecho.

Expresó que eligió esta carrera porque también puede servir a la sociedad. Su mayor satisfacción es ver los cambios que hace el ser humano con su propio esfuerzo. Dice que se define como un buen amigo y servicial. Sueña con que en la sociedad haya más respeto, y con una mayor organización de los espacios públicos.

Asegura que lo hace enojar la mentira. â??Lo malo no se puede esconder, porque siempre sale a la luz. Aunque lo bueno esté bajo la oscuridad, hay que continuar haciéndolo, porque al final del camino flotará a la claridad. Me explico: Las cosas buenas son noticias por un día, y las no tan buenas tardan tiempo en olvidarâ?, dijo Garib Ogando.

Recuerda de su infancia los diferentes tipos de juegos que compartía con los demás niños, entre ellos, â??el escondidoâ?, â??el topaâ??oâ?, baloncesto y canica. Este último, es un juego que consiste en tirar una bola pequeña con las uñas de los dedos. Agregó que era el que más le gustaba.

â??Me gustaba jugar plaquita y lo disfrutaba mucho. Esa fue la mejor niñez que he conocido. Pero también recuerdo que me daban una pela casi a diario, porque solo quería jugar e ir al rioâ?, dijo entre risas Garib Ogando. Asimismo, explicó que su momento más difícil lo vivió a la edad de ocho años, cuando murió su padre, Elías Zacarías Garib, en 1991, por problemas de diabetes y presión alta.

â??Ã?l nos dejó porque fue la voluntad de Dios, pero antes de irse dejó instrucciones a mi madre, y por eso todos en la casa somos profesionalesâ?, anexó Garib Ogando. Además, afirmó que su madre, Dionilsia Ogando Encarnación, siendo agricultora, se convirtió en una mujer guerrera, la cual se esforzó por inculcarles valores a sus hijos, instruirlos en el camino de Dios, a ser solidarios y profesionales. Dijo que no es religioso, pero cree en la existencia de Dios. Indicó que cuando hay vocación de servicio, el ser humano se entrega por completo a una labor social. Esto a pesar de las críticas que pueda recibir de personas apáticas, y que no saben los intríngulis de â??asuntos desconocidos para ellosâ?.

Anécdota

Garib Ogando cuenta que estando en San Pedro de Macorís, a lo lejos vio a un hombre, del cual pensó, â??si él me dice que le dé algo, lo que tenga en el bolcillo se lo daré, sin importar lo que seaâ?. Y así lo hizo. De inmediato, expresó que otro día se encontró a alguien que le pidió ayuda económica para un pasaje, y sin pensarlo cedió. Sin embargo, esa persona tomó el dinero para comprar alcohol.

â??Uno da porque a veces es Dios que nos pone a esas personas, con la finalidad de enseñarnos algo. Creo que debemos tomarnos cierto tiempo para reflexionar y saber en qué estamos fallando, para de inmediato corregirâ?, reflexionó Garib Ogando.

Centros de correcciones

Garif Ogando fue director del Centro de Corrección y Rehabilitación de San Pedro de Macorís (CCR-11), donde permaneció por dos años, el cual definió como â??complicado de manejarâ?, por la cantidad de internos que tiene. En el CCR-11, le tocó lidiar en 2013 con el caso del cantante de música urbana Manuel Varet Marte (Vakeró), al igual que con el caso del merenguero Antonio Peter de la Rosa (Omega), en 2012.

â??Nos tocó recibir al primer grupo de internos de la cárcel Najayo-Hombres, cuando comenzó el nuevo modelo, y nos enviaron, yo diría, los peores. Tuvimos que enfrentar esa situación, que fue noticia durante largos días en todo el país, pero todo salió bienâ?, puntualizó Garib Ogando.

Pero, antes de asumir esta dirección, explicó que concursó en la Escuela Nacional del Ministerio Público para ser fiscalizador, donde quedó en el â??banco elegibleâ?. No obstante, dijo que por razones desconocidas nunca lo llamaron.

Luego, participó en otro concurso con la finalidad de entrar a la Escuela Nacional Penitenciaria (ENAP), donde comenzó a dar asistencia jurídica a los internos de CCR-11. Además, en ese mismo centro fungió como sub director en asistencia de tratamiento.

Después fue trasladado a Higüey, para asumir la dirección de CCR-14, donde, en coordinación con un equipo de seguridad y varias personas más, está a cargo de al menos mil internos, que guardan prisión preventiva y otros que ya fueron condenados.

â??Cuando se aplican procedimientos justos, las cosas salen bien. Ahora, cuando se violentan instrucciones, las cosas salen al revés y aquí (en el CCR-14) se plica lo que es justo y establecido por estatutos y normativasâ?, aclaró Garib Ogando.

También, fue director del Centro de Corrección y Rehabilitación de Monte Plata. Recuerda que el primer día de su llegada a ese centro, los internos armaron un motín, ya que le empezaron a enseñar las conductas que debían adoptar mientras permanezcan en el centro.

â??Debemos entender que los centros de corrección no son cualquier cosa. Aquí todos nos educamos, comemos en áreas específicas, recibimos talleres, y si tenemos que compartir como si fuéramos familia, lo hacemos. El único requisito es ser disciplinadoâ?, observó el director de CCR-14.

Sus logros

A su llegada al CCR-14, Garib Ogando gestionó el reconocimiento oficial del Ministerio de Educación hacia la escuela básica Ramón Marrero Aristy, así como permitir que los internos estudien en el nivel segundario, a través del Centro APEC de Educación a Distancia (Cenapec). También logró que diez estudiantes realicen sus estudios superiores en la Universidad de la Tercera Edad (UTE).

Agregó que luego de su llegada han podido participar por primera vez en actividades artísticas, culturales, gastronómicas, religiosas y deportivas, fuera del CCR-14. Asimismo, instalar internet en áreas específicas, eficientizar el sistema de vigilancia y colocar más cámaras de seguridad. â??De todo eso, lo más satisfactorio es lograr que estos muchachos (internos) salgan de aquí capacitados, para que cuando salgan puedan insertarse a la sociedadâ?, dijo Garib Ogando.

Garib Ogando nació el 6 de octubre de 1982, en el municipio El Cercado, San Juan de la Maguana. Sus estudios superiores los hizo en la Universidad Central del Este (UCE). Tiene una hija y ocho hermanos. â??Me gusta la frase que dice â??nunca te pongas en contra de la familiaâ??. Hay que mantener a la familia, porque ahí es que se aprenden los valores que reforzamos en la sociedadâ?, señaló Garib Ogando.

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