Brasil logró un importante avance en la economía mundial al convertirse en el tercer país que más recibe inversión extranjera directa, según datos de la OCDE.
El país registró un aumento del 22 % en comparación con el año anterior y recibió alrededor de 77.000 millones de dólares en inversiones. Con esta cifra, Brasil solo quedó por detrás de China en el ranking mundial.
Uno de los factores que impulsó este crecimiento fue la apuesta por proyectos tecnológicos y ecológicos. Entre ellos destaca la construcción de un gran centro de procesamiento de datos para inteligencia artificial, que funcionará con energía eólica limpia.
China también tuvo un papel clave en este crecimiento, ya que aumentó sus inversiones en Brasil y convirtió al país en su principal destino de inversión global, superando incluso a Estados Unidos. Durante el último año, el país asiático invirtió más de 6.100 millones de dólares en 52 proyectos industriales.
Estas inversiones se concentraron en sectores como la minería, la industria avanzada y la producción de vehículos eléctricos. En este último caso, la empresa BYD ha tenido un gran impacto, liderando las ventas de autos eléctricos en el mercado brasileño.
Además, el flujo de capital extranjero llegó a gran parte del país, con inversiones presentes en 20 de los 26 estados brasileños, lo que muestra un crecimiento más amplio y equilibrado.
Expertos señalan que este avance se debe principalmente a la estabilidad económica del país y al desarrollo de infraestructuras modernas, especialmente en tecnología y energía limpia, lo que ha hecho de Brasil un destino cada vez más atractivo para los inversionistas.
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