Usuarios se quejan de la cobertura de Senasa en La Romana

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LA ROMANA. En las últimas semanas, el Seguro Nacional de Salud (Se- NaSa) ha estado realizando jornadas masivas de afiliación al Régimen Subsidiado a nivel nacional, que de acuerdo a la Superintendencia de Salud y Riesgos Laborales (SISALRIL) es el que protege a los desempleados, discapacitados e indigentes, financiado fundamentalmente por el Estado Dominicano. En esta provincia, por ejemplo, las jornadas iniciaron desde hace dos semanas y han abarcado tanto en el municipio cabecera de La Romana, así como también las localidades de Villa Hermosa y Guaymate.

Durante los dos primeros días, en el municipio cabecera de La Romana se afiliaron al Senasa unas mil personas. Luego, en las localidades de Villa Hermosa y el Distrito Municipal de Cuyamasa, unas 700. Finalmente, en la demarcación de Guaymate ubicada a unos 20 kilómetros al sur de la provincia, unas 200 personas se inscribieron a dicho seguro de salud, para un total de mil 900 nuevos usuarios al momento del cierre de esta edición de â??El Tiempoâ?.

Sin embargo, pese a que las autoridades provinciales han motivado a la población afiliarse a este seguro médico y el propio Senasa tiene como meta este diciembre alcanzar a más de dos millones de nuevos asegurados, la realidad es que en la ciudad de La Romana la mayoría de los centros médicos privados no trabajan con personas afiliadas a esa Administradora de Riesgos de Salud (ARS), porque al parecer no llegan a un acuerdo institucional con el Gobierno.

Durante un recorrido realizado por este semanario, se consultaron al menos seis centros de salud de esta demarcación, y sólo dos de ellos dijeron brindar asistencias a pacientes asegurados al Senasa subsidiado. Esto quiere decir que de esta pequeña muestra elegida, el 66 % de las clínicas no trabaja con la ARS subsidiada por el Estado. Cabe destacar que uno que otros de los centros sí aceptan el plan contributivo, que es el que integra a los trabajadores asalariados públicos, privados y a los empleadores y es financiado por estos y el Gobierno.

DESCONTENTO

Esta situación ha provocado cierto disgusto en esa parte de la población vulnerable, ya que tienen que trasladarse, inclusive, a centros privados o públicos de otra ciudad, debido a que las clínicas de esta demarcación, no trabajan con la referida ARS y en virtud de esto, no puedan realizarse las analíticas y los estudios correspondientes porque no pueden costearlos con recursos propios.

Tal es el caso de María del Carmen Mejía, de unos 57 años de edad, quién cuenta que tuvo que trasladarse a la ciudad de San Pedro de Macorís (SPM) para hacerse una tomografía. Mejía cuenta que luego de visitar un hospital semi privado y darse cuenta que

desde hace varios meses ya no estaban atendiendo a personas afiliadas al Senasa subsidiado, se dirigió a otro centro de La Romana en busca de una segunda opción. En el otro sitio, el equipo necesario para realizar este examen, no estaba funcionando. Razón que la motivó aún más a viajar a San Pedro. â??Cogí mucha lucha, tuve que ir a SPM para hacerme ese y otros estudios. Fui a la Clínica doctor Franklin Peña y ahí me hicieron los análisis con el seguro y todo me salió gratisâ?, sostuvo.

La mujer dice que le resulta â??extraño y algo paradójico que se estén haciendo jornadas de afiliación a ese seguro cuando ni siquiera aquí en La Romana, las clínicas privadas quieren utilizarlo y muchas veces en los hospitales ni tienen el servicio que uno va buscando por lo que es necesario irse a otro ladoâ?, dijo la ciudadana. CARENCIA DE

APARATOS Y ESPECIALISTAS

En el caso del sector público, también salpican las quejas. El hospital municipal Arístides Fiallo Cabral, pese a que es un centro de salud de segundo nivel no posee tomógrafo púbico, que es el aparato usado la efectuar la tomografía.

Ante esta realidad, el director del referido centro, Enrique Frías, sostuvo que a nivel hospitalario â??ningún hospital tiene tomógrafo público, lo que hay son tomógrafos privados y lógicamente, si son privados, las personas que demanden ese servicio tienen que buscar el dinero para pagarlo o trasladarse a otros centros que, si ofrezcan el servicio y les cubra el seguro Senasaâ?, dijo el galeno. Además de la ausencia de aparatos, figura la carencia de especialistas. El señor Luis Graham, de 72 años de edad, se quejó ante este semanario por la falta de especialistas en el área de oftalmología en el hospital Fiallo Cabral.

Graham, aunque es recibido y atendido con Senasa en el mencionado centro de salud, afirma que no ha logrado consultarse con un médico de la vista porque sólo hay uno y asiste un día a la semana y la mayoría de las veces tiene mucha gente. El hombre cuenta que tiene más de veinte años padeciendo de Glaucoma, una enfermedad del ojo que puede provocar ceguera. â??Yo estoy cansado de venir aquí mija, yo a cada rato vengo por aquí a que me chequeen los ojos, yo no veo casi nada y siempre me dicen que no hay médico de los ojos o que ya se fue. Yo no puedo pagar consulta, yo soy un hombre pobre, yo no tengo dinero para esoâ? suscitó el envejeciente.

POSICIÃ?N DEL SECTOR PRIVADO

El galeno Nelson Arias, quien trabajó como supervisor de área por muchos años en el sector privado, cuenta que esta situación con las instituciones médicas â??no es un problema de salud, sino de dinero porque es todo es un negocioâ? y asegura hay acuerdos entre ambas partes que deben ser cumplidos. â??Hay pacientes que quieren venir donde ti estés donde estés, porque tú eres su médico y contigo se sienten bien y le brindas seguridad, pero sucede que tú estas en una institución donde lo que el médico tiene como cobertura es un seguro y ahí es que entra la disyuntiva, de que el paciente quiere ir a donde esa especialista, pero no tiene acceso porque no hay un acuerdoâ? justificó el doctor.

El especialista de la salud aseveró que otra de las razones que muchas veces las clínicas privadas optan por no recibir el régimen subsidiado del Senasa es porque el Estado es recurrente el atraso en los pagos de los afiliados. Sin embargo, precisa esto sólo ocurre en algunas provincias del interior del país, ya que en Santo Domingo no se da esta situación. Arias reconoce que el Senasa es la ARS del futuro, cuando empiecen a funcionar todas las coberturas como tal.

Pero especifica que, si el paciente no tiene un plan contributivo, â??esto se vuelve un problema de producción, porque en las clínicas hay que pagar el consultorio, la clínica, una secretaria, mil cosas y si el Estado no cumple con los pagos, cómo nos mantenemosâ? puntualizó.