Asesinatos de periodistas en el mundo, atentado contra la libertad de prensa

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México es uno de los países más peligrosos para el ejercicio del periodismo.

PUNTA CANA. La labor periodística de mantener a un pueblo informado del acontecer social, pareciera ser una necesidad por cumplir de las personas que componen los diversos grupos sociales y sin la cual, el acontecer diario pasaría desapercibido dejando el des- tino de naciones a merced de aquellos que ostentan el poder en sus manos. 

Pero, siendo esta una necesidad y un derecho de las personas de conocer el acontecer político y social que les rodea, la profesión periodística resulta ser una de las más peligrosas a desempeñar alrededor del mundo. 

De acuerdo con un informe publicado por la Federación Internacional de Periodistas (FIP), un total de 47 profesionales del periodismo perdieron la vida durante el año 2021, como consecuencia de ataques en su contra, bombardeos o en medio de fuego cruzado mientras estos ejercían la labor de informar. 

Según este informe, que realiza la FIP desde el año 1990, la cantidad de muertes de estos profesionales durante el año 2021 representa la quinta cifra más baja de asesinatos desde la primera publicación del mismo hace 31 años. Desde entonces, 2,725 periodistas han sido asesinados por el desempeño de la labor informativa. 

De este modo, Latinoamérica y el Caribe representan la segunda región con más asesinatos de periodistas registrados tan solo en 2021, con un total de 14 profesionales muertos, solo siendo superada por Asia y el Pacífico, con 23, según reveló otro informe de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco). 

En Latinoamérica, México representa la nación con más muertes de periodistas de la región, acumulando 9 muertes durante el 2021 y 153 durante los últimos 20 años, incluyendo cuatro muertes registradas durante el primer mes del año 2022 en los Estados de Michoacán, Baja California y Veracruz. 

Asimismo, el informe publicado por la Unesco señala que la impunidad en los casos de asesinatos de periodistas, así como las agresiones y amenazas, con frecuencia es generalizada, por lo que quienes desempeñan esta labor continúan enfrentando grandes riesgos.