Punta Cana. Un equipo de investigadores del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) identificó una molécula del organismo, conocida como cortistatina, que podría disminuir la inflamación y el daño cerebral tras un ictus, también conocido como accidente cerebrovascular (ACV), según un estudio preclínico publicado en la revista Journal of Biomedical Science.
El ictus ocurre cuando se interrumpe el flujo de sangre hacia una parte del cerebro, lo que provoca la muerte de células cerebrales y puede dejar secuelas neurológicas graves o causar la muerte si no se trata a tiempo.
La investigación, realizada en modelos animales y respaldada con datos de pacientes, mostró que la cortistatina ayuda a controlar la respuesta inflamatoria, protege la integridad de los vasos sanguíneos y favorece la supervivencia de las neuronas afectadas.
Los investigadores indicaron que los resultados representan un avance prometedor para el desarrollo de nuevas terapias contra el ictus, aunque aclararon que aún serán necesarios ensayos clínicos en humanos para confirmar su eficacia y seguridad antes de su uso en pacientes.
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