España. Unos 1,700 migrantes fueron trasladados este viernes desde las playas del Trampolín y Benítez hasta un nuevo centro de acogida temporal instalado en el puerto de Ceuta, España. El operativo comenzó cerca de las 6:30 de la mañana y duró unas cinco horas, en medio de una situación migratoria que mantiene a miles de personas en diferentes puntos de la ciudad.
El lugar preparado por las autoridades tiene capacidad para 1,700 personas y está dividido en dos áreas con carpas. Una cuenta con 1,080 plazas y la otra con 620. Para el mediodía, el espacio ya estaba lleno y las autoridades colocaron un aviso de “completo”. Allí los migrantes reciben agua, alimentos y alojamiento temporal mientras se revisa la situación de cada persona.
Para realizar el traslado participaron unos 170 policías, principalmente de la Unidad de Intervención Policial (UIP), además de drones y otros equipos. La Guardia Civil también apoyó con 70 agentes. El movimiento de tantas personas no fue tan fácil y en la zona de la playa Benítez se vivieron algunos momentos de tensión. La Policía utilizó porras y petardos para tratar de controlar el desplazamiento.
Las autoridades calculan que todavía quedan entre 3,000 y 4,000 migrantes en las calles de Ceuta, aunque el Gobierno estima que el total que permanece en la ciudad podría estar entre 9,000 y 10,000 personas. Algunos están en playas, calles y zonas boscosas. Entre los trasladados hay menores de edad, quienes también fueron recibidos en las instalaciones para iniciar el proceso de identificación.
La situación comenzó después de la entrada irregular de más de 70,000 personas procedentes de Marruecos entre el 30 y el 31 de julio. El Gobierno español dijo que continuará trasladando a quienes todavía permanecen en las calles durante los próximos días. El ministro Ángel Víctor Torres calificó la operación como un paso importante, mientras que el sindicato policial JUPOL criticó las condiciones de trabajo de los agentes y aseguró que el operativo tuvo problemas de planificación.
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