Punta Cana es, sin duda, la joya del turismo dominicano. Cada año, millones de visitantes arriban atraí- dos por su clima, sus playas y la promesa de un ecosistema bien cuidado y acogedor. Sin embargo, al recorrer las principales vías, los turistas se encuentran con una realidad que no encaja con la imagen del destino premium que en realidad representa esta zona turística.
Nos referimos a una saturación de vallas publicitarias colocadas a todo lo largo de la Autovía del Coral y del Bulevar Turístico, las cuales compiten por la atención y distorsionan el paisaje. El tramo entre Los Manantiales y la entrada de Cabeza de Toro se ha convertido durante años en un corredor invadido por estructuras publicitarias colocadas sin control, muchas de ellas sin autorización del Instituto Nacional de Tránsito y Transporte tre (Intrant) ni del ayuntamiento local.
Este desorden no solo afecta la estética del entorno, sino que representa un riesgo para la seguridad vial, al distraer a los conductores con anuncios de gran tamaño, colores estridentes o ubicaciones inadecuadas. Por eso, saludamos y apoyamos en todas sus partes el operativo que realizan las autoridades del Intrant y el Ministerio de Obras Públicas para desmontar estas vallas ilegales, por considerarla una acción oportuna y necesaria.
Este operativo debe continuar, ampliarse y convertirse en política permanente. Porque además de ser un llamado de atención para el cumplimiento de la ley, es un mensaje contundente orientado a proteger vidas humanas y garantizar un espacio armonizado con el medio ambiente y nuestros recursos naturales.
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