LA ROMANA. En el sector Benjamín, del distrito de Caleta, provincia La Romana, inició hace alrededor del año 2010 una familia, junto a otras personas, un proyecto de elaboración de ropa interior. Con el paso del tiempo, se fue expandiendo y surgieron otros talleres, hasta convertir el sector en lo que hoy día se conoce a nivel nacional como Villa Panty, debido al gran volumen de piezas que se confeccionan diariamente. Francisco Javier Lachapel, presidente de la cooperativa, destaca que hace unos 15 años aproximadamente comenzó a consolidarse la zona textil de interiores.
Esta iniciativa surgió tras la desaparición de las zonas francas, las cuales albergaban miles de obreros y obreras que solo sabían operar máquinas de coser, y que encontraron en estas nuevas pequeñas fá- bricas una alternativa para subsistir. Javier Lachapel asegura que el sector textil de Villa Panty cuenta con más de 90 fábricas, donde trabajan de forma directa alrededor de 300 personas, produciendo prendas de vestir que abastecen a cientos de negocios en todo el territorio nacional.

Señala que diariamente las tiendas de Villa Panty son visitadas por comerciantes que llegan en guaguas alquiladas desde provincias como Santiago, Barahona, La Vega, Puerto Plata, Santo Domingo, Samaná, entre otras. Explica que esto se debe a que en esta zona consiguen los mejores precios, tanto al por mayor como al detalle, además de una calidad insuperable que ofrecen los fabricantes. Por esta razón, cientos de personas — en especial mujeres— acuden a comprar mercancía para emprender en negocios de venta de ropa interior.
MAS APOYO ESTATAL
Lachapel explica que años atrás la cooperativa fue beneficiada con un préstamo que se distribuyó entre los socios. Esta ayuda fue de gran utilidad, ya que permitió la adquisición de materia prima como telas, hilos, maquinaria, entre otros insumos, lo que impulsó el desarrollo del sector de microempresarios. Sin embargo, en la actualidad, instituciones como Promipyme exigen una serie de requisitos que en muchos casos resultan inalcanzables para los pequeños productores, principalmente por la exigencia de un garante con igual o mayor nivel crediticio.

Esta condición dificulta el acceso a financiamiento, limitando el crecimiento económico del sector. Asegura que la mayor parte de los productos textiles, alrededor del 90 %, son consumidos por los fabricantes de Villa Panty, quienes elaboran miles de piezas como panties, brassieres, blusas, pijamas, bóxers, franelas y toda la línea de prendas íntimas.
CONSTRUCCION
Uno de los principales sueños que alberga la asociación es que el Estado dominicano les construya una o varias naves industriales. Estas edificaciones permitirían unificar a todos los micros y medianos fabricantes en un solo espacio. Destaca que los beneficios serían significativos, ya que reducirían considerablemente el gasto en alquiler de locales, así como en servicios básicos como energía eléctrica, agua, entre otros, lo cual actualmente impacta negativamente en sus márgenes de ganancia.
POCA ENERGÍA ELÉCTRICA
La energía eléctrica es un servicio esencial para el desarrollo de cualquier negocio. Así lo afirma el presidente de la cooperativa, quien declara que el aporte que realizan las fábricas y almacenes a la economía de La Romana es de gran relevancia, razón por la cual necesitan contar con un servicio eléctrico estable y eficiente. Además, exige una facturación ajustada al consumo real de cada taller o comercio. Lachapel expresa que, justamente la pasada semana, tuvo que acudir a la oficina de EdeEste para reclamar por una factura excesivamente alta, lo cual es una situación recurrente que afecta directamente al sector productivo de Villa Panty.
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