Batalla perdida: invasores de espacios públicos doblan el brazo a las alcaldías

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J. Polanco/ J. Sánchez/ P. Pérez/ L.
Ramírez
redaccion@editorabavaro.com

EL SEIBO. Garantizar el cumplimiento de las leyes y reglamentos, y tener una ciudad limpia, organizada, con espacio para la movilización de transeúntes y el correcto uso de estos, ha sido un gran reto para los gobiernos locales de la región Este. Pues, esos
gobiernos municipales siguen sin un plan efectivo para que las calles y las aceras dejen de ser usadas para negocios.

Las principales calles del Este están colmadas de pequeños negocios que venden productos y artículos que van desde té, café, freidurías, puestos de empanadas, ropas, fruteros y rubros agropecuarios, hasta la instalación de talleres. En su mayoría no pagan por
esos espacios.

En esta región, el problema es casi generalizado. Tanto en El Seibo, La Romana, Higüey, San Pedro de Macorís y Verón-Punta Cana, los casos son asiduos, y parte de la cotidianidad y del “pan nuestro de cada día” de los moradores de estas localidades. Es
tan común encontrarse con un puesto de frutas o víveres, que ya estas aceras y calles están identificadas por los habitantes como una dirección más que precisa.

DE TODO UN POCO

En el caso del municipio de El Seibo, al inicio de la gestión actual del gobierno local se emplearon varias jornadas de retiro de vendedores ambulantes de los espacios públicos. En 2021 el Ayuntamiento pidió a los vendedores que se retiraran de las aceras y de otros espacios públicos en la avenida Manuela Díez Jiménez, en pleno centro de la ciudad Santa Cruz. Esas ejecuciones no fueron válidas, pues lo poco que se logró, retrocedió al poco tiempo. Actualmente decenas de negocios se apuestan en ambos lados de la avenida.

También se observan camionetas en distintas partes estacionadas, repletas de víveres. Sin
embargo, existe una salvedad y es que la Alcaldía les cedió un permiso provisional, por el que pagan una cuota, hasta tanto puedan ser reubicados.

Los fruteros, las carretillas de chinas y chinolas, esquinas y aceras donde se venden cocos, cañas y otros productos, se encuentran a lo largo de toda la vía, desde el Palacio de Justicia hasta el hospital Teófilo Hernández. También, residentes derraman materiales de construcción, especialmente arena en las calles, esquinas y aceras. De igual manera hay lavaderos de vehículos improvisados en éstos espacios.

ESPACIO TOMADO

De acuerdo con el ciudadano Francisco Villa, residente en Higüey, las aceras y los contenes no solo son ocupadas por los vendedores, sino por personas que construyen tomándose
el espacio del peatón, perteneciente a la municipalidad. Narra que en un solo sector hay aproximadamente diez lugares donde toman el espacio público.

Puso como ejemplo la calle Angelito Areche, próximo a la Octavio Guerrero, de dicha ciudad, donde está situado un edificio de tres niveles, que al construirlo ocuparon la acera y el contén. Mientras, que en el Distrito Municipal Verón-Punta Cana los lugares de uso público, son usados para comercializar y para estacionar vehículos.

Se pudo constatar como los conductores parquean sus vehículos sobre las aceras. Estos invaden todo el espacio, provocando que el peatón tenga que caminar por la calle. Además, se observó la colocación de letreros con anuncios de negocios sobre las aceras.
Las calles en las que más se visualizan esas violaciones es la carretera Verón-Punta Cana.

MÁS DE 100 INTERVENCIONES

San Pedro de Macorís no hace la excepción en cuanto a los planes fallidos frente a la preservación de espacios públicos. La anomalía está a la vista de todos, ya que en áreas céntricas de la ciudad como en los distintos barrios se vive el mismo panorama.

El encargado del departamento de Tránsito y Gestión de Riesgo del Ayuntamiento de esta ciudad, Rey Ramírez, afirma que la institución ha realizado intervenciones de manera
continua, pero las personas reinciden nuevamente, en franca violación a la ley municipal.

Expresa que en lo que va de año han realizado más de 100 intervenciones, quitando chatarras de las aceras y calles y colocándolas en el parqueo de la Funeraria Municipal, hasta tanto los propietarios paguen la multa que se aplica por obstrucción de los espacios
públicos.

Según Ramírez, en la calle José Eugenio Kunhard han notificado, en varias ocasiones, a distintos establecimientos de venta de comida rápida que operan ocupando la acera y parte de la calle. Esos negocios tienen camiones instalados de manera permanente en ese lugar, por lo que de no obtemperar serán retirados por la fuerza.

25 AÑOS AHÍ


En la ciudad de La Romana, específicamente en la calle Doctor Gonzalvo, en el centro de la ciudad, más de una veintena de carritos dedicados a las ventas de sándwich, hot dogs, jugos naturales y licuados tienen en esa área más de 25 años, aunque esto lo hacen con permiso del Ayuntamiento para vender en las noches y retirarse en las madrugadas.

Dentro de esas ocupaciones, también se suman las reparaciones de motores, que toman las aceras para poner talleres, impidiendo el paso a los usuarios. Esto sucede en la calle
Independencia del sector Villa Verde, en la Héctor Rene Gil y la Gregorio Luperón en el centro de la ciudad.

Igualmente, hay vendedores en la zona del Monumento, quienes fueron ubicados dentro del área verde por el alcalde Tony Adames, quien meses atrás prometió a la Asociación de Caseteros que los iba a mover nueva vez, a una calle detrás del complejo deportivo, luego de la creación del Malecón Seco, obra que pondría fin a los varios traslados de esta asociación, según dijo en su momento Adames.

SUSTENTO Y NORMATIVAS

Para el jurista Robinson Mercedes, en el país no se toman en cuenta los riesgos que tiene para un municipio en materia ambiental, gestión de riesgo, crecimiento demográfico “ni nada en absoluto” estas eventualidades.

Señala que en el artículo 194 de la Constitución se establece como prioridad para el Estado el Plan de Ordenamiento Territorial, en cuanto a la formulación y la ejecución mediante la ley, y asegura el uso eficiente y sostenible los recursos naturales de la nación acorde con las necesidades de adaptación al cambio de los territorios. “No solo eso, hay una contraposición entre las normativas y el modo de sustento de muchos dominicanos”, dice.

Mercedes señala que hay un problema fundamental y es el “pase de la papa caliente entre un organismo y otro para reorganizar los municipios”. Agrega que hay muchos padres
de familia que se ganan el sustento de sus hijos con el beneficio del municipio. “El Ayuntamiento crea un órgano represivo para contrarrestar eso, sin embrago, no tiene funcionamiento”, enfatiza.

EL ESPACIO DE LOS PEATONES

Uno de los lugres favoritos para que vendedores ocupen con sus mercancías son las aceras, además de eso estas no siempre están en condiciones adecuadas para la movilización de los peatones, aunque para eso fueron construidas.

El Ayuntamiento de El Seibo, con un presupuesto que asciende a 119 millones 507 mil 715 pesos, estaría distribuyendo un 40% en obras para la comunidad que abarca la construcción de aceras y contenes. Hay dos millones 544 mil pesos para construcción
de aceras y contenes en Villa Guerrero y la salida El Seibo-Hato Mayor.

En sectores como Colinas Don Guillermo y la referida salida, se trabaja en el desarrollo de estas obras, calles como prolongación avenida Manuela Diez en El Rincón, Gastón F. Deligne en El Retiro y San Antonio de Padua en El Matadero, tienen aceras destruidas y abarrotadas de yerbas. También, en la Abraham Castillo de Villa Guerrero, Respaldo General Santana en La Manicera, Orlando Mazara en Ginandiana y José María Beras en Los Hoyitos, son algunas de las que se encuentran en mal estado.