martes, junio 25, 2024
Antonio Cedeño (Macho).
Antonio Cedeño (Macho).

Antonio Cedeño (Macho) / machocedeno@hotmail.com

Quien sería mi profesor, quien formaría parte del Pacto de Río Piedra, en la guerra de abril y quien me aconsejara en un torneo de pesca en Boca de Yuma, que había que conservarse vivo, eso lo he seguido al pie de la letra.

Comenzamos a ascender las escalinatas hasta llegar a la oficina. Una vez allí se produjo la entrega de las propiedades y efectos personales. Los cigarrillos brillaban cual diamante en el oasis�fumar�fumar dijo Arévalo- fumemos, dijimos todos a la vez. Encendimos un trío de cigarrillos Hollywood y lanzamos amplias bocanadas de humo que se diluían en el espacio carcelario, y se esparcían al aire puro buscando libertad. Los centinelas nos cuidaban como si fuéramos dinero en bancos, resolvieron que debíamos marchar en fila uno tras otro sin mirar atrás.

Llegados hasta la pared que comunica y divide la cárcel del Km.9 con la carretera Mella. Dimos media vuelta a requerimiento de los celosos centinelas, que nos colocaron igual que a la llegada de espalda a la pared.

Nos sucederá igual que a la llegada, me preguntaba en silencio? Dos horas después de tanto esperar en el patio de la cárcel del 9, bajo una mata de higüero cuyos frutos redondos parecían globos guindando sobre nuestras cabezas, flotando sin ánimos de ofendernos, solo mostrando que esa redondez de su composición era la redondez del mundo, y un mundo nuevo se abriría a nuestros ojos, cuando saliéramos del infernal centro de torturas.