Punta Cana, RD. La Nochevieja, o víspera de Año Nuevo, se celebra el 31 de diciembre en casi todo el mundo. Es una fecha en la que familiares y amigos se reúnen para cenar, despedir el año que termina y dar la bienvenida al nuevo, acompañada de tradiciones y supersticiones para atraer suerte, salud y prosperidad.
El origen de la celebración se remonta al Imperio Romano, que rendía homenaje al dios Janus, representado con dos rostros: uno viejo que mira al pasado y otro joven que observa hacia el futuro. De este modo, se simboliza la transición de un año al siguiente y la esperanza de lo que vendrá.
Sin embargo, los registros más antiguos de festividades de Año Nuevo datan de hace 4,000 años en la antigua Babilonia, con el festival religioso Akitu, celebrado a finales de marzo. A lo largo de la historia, el inicio del año estuvo ligado a ciclos agrícolas o astronómicos, como la crecida del río Nilo en Egipto, hasta que los romanos establecieron el 1 de enero como comienzo del año.
El emperador Julio César, en el 46 a. C., reformó el calendario romano primitivo y creó el calendario juliano, basado en estudios astronómicos, fijando definitivamente el 1 de enero como primer día del año. Este sistema fue precursor del calendario gregoriano, que utilizamos actualmente.
En España, la tradición de las doce uvas es mucho más reciente. Surgió alrededor de 1909 en Alicante debido a un excedente de cosecha. Cada uva se come con cada campanada del reloj, representando un mes del año y simbolizando buena suerte para los próximos doce meses.
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