Los acrocordones pueden estar emitiendo una alerta a tu cuerpo

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Closed up the Skin Tags or Acrochordon on neck man on white background. Health care concept

PUNTA CANA, RD. Los acrocordones o fibromas blandos son lesiones benignas, del tono de la piel o algo más oscuros, de textura suave y pedunculados, que pueden ser solitarios o múltiples, su tamaño puede variar de 1 mm a 2 cm de diámetro y no suelen dar ningún síntoma.

Se presentan mayormente en áreas de flexión como cuello, axilas, ingles y debajo de las mamas. Se presenta en hombres y mujeres por igual, y con la edad pueden aparecer más. Se le ha atribuido a algunas causas como predisposición genética, asociado a otras alteraciones de la piel como acantosis nigricans (oscurecimiento de piel en pliegues) y dermatosis papulosa nigra asociado a otras alteraciones sistémicas como resistencia de insulina, diabetes, sobrepeso y obesidad.

El portal de Lima Derma de dermatología clínica, oncológica y estética, explica que es necesario tratar los acrocordones cuando causen molestias, a veces pueden generar incomodidad cuando rozan, se quedan enganchados con la ropa, o inclusive pueden llegar a doler y/o ponerse morados si es que se tuercen o por un tema estético: cuando son de tamaño muy grande o se presentan en gran cantidad.

El tratamiento es realizado en el consultorio, dependiendo de este se aplicará anestesia local o tópica si necesaria. Los cuidados después del procedimiento en casa son simples: mantener la zona tratada limpia lavándola con agua y jabón todos los días, y si es que se forma una costrita, dejar que se caiga sola en la próxima semana. Si se trata de una región expuesta cuidarse del sol es clave, por lo que recomiendo evitar exponerse a los rayos solares y protegerse cubriendo la zona (polo manga larga, sombrero de ala ancha); una vez caída la costrita puede aplicarse protector solar.

Recuerda que es importante hacer seguimiento de las comorbilidades como diabetes y sobrepeso en caso estos estén presentes.