Punta Cana, RD. A pesar de los esfuerzos internacionales y las constantes advertencias sobre el cambio climático, las emisiones de carbono continúan aumentando en todo el mundo. Además de reducir las emisiones desde su origen, los científicos buscan nuevas formas de eliminar el dióxido de carbono (CO₂) que ya está presente en la atmósfera.
Un grupo de investigadores ha desarrollado un innovador filtro de aire capaz de capturar CO₂ y que puede instalarse en los sistemas de ventilación de casas, edificios y oficinas. Este avance busca ofrecer una alternativa más económica y práctica frente a las grandes plantas de captura directa de aire (DAC, por sus siglas en inglés), que suelen ser muy costosas y requieren mucho espacio.
El nuevo filtro está fabricado con nanofibras de carbono recubiertas con un material llamado polietilenimina. Esta combinación actúa como una especie de “esponja” que atrapa las moléculas de dióxido de carbono del aire, incluso cuando se encuentran en bajas concentraciones. Además, el filtro puede limpiarse utilizando energía solar o electricidad de bajo consumo, lo que lo convierte en una opción sostenible y fácil de mantener.
Durante las pruebas, los investigadores comprobaron que el filtro era altamente eficiente: logró capturar el CO₂ de manera rápida y selectiva, dejando pasar el resto del aire sin alterar su calidad. Posteriormente, demostraron que el dispositivo puede reutilizarse fácilmente sin los elevados costos energéticos que tienen las plantas de captura industrial.
Para liberar el CO₂ atrapado, basta con aplicar un poco de calor proveniente del sol o una corriente eléctrica de bajo voltaje. De esta manera, el filtro puede volver a utilizarse múltiples veces, mientras que el carbono liberado puede almacenarse de forma permanente o aprovecharse para otros usos industriales.
Los resultados del estudio son prometedores: el proceso logra una eficiencia del 92,1 % en la eliminación neta de carbono, lo que significa que casi todo el CO₂ capturado se retira de manera efectiva y limpia.
En cuanto al costo, los científicos calcularon que capturar una tonelada de dióxido de carbono con este filtro podría costar entre 209 y 668 dólares, un precio menor que el de la mayoría de las tecnologías actuales de captura de carbono a gran escala.
Si esta tecnología se aplicara de forma masiva en los sistemas de ventilación existentes en todo el mundo, podría eliminar hasta 596 millones de toneladas de dióxido de carbono al año, es decir, alrededor del 2 % de las emisiones globales.
Los autores del estudio destacan que este tipo de innovación representa un cambio importante en la lucha contra el cambio climático. Según explican, “aprovechando los miles de millones de sistemas de ventilación existentes, esta tecnología de filtración distribuida podría transformar la manera en que enfrentamos el calentamiento global”.
![]()


