Punta Cana. Cuando se habla del cambio climático, muchas personas piensan en los autos, las fábricas o el dióxido de carbono (CO₂). Sin embargo, existe otro gas que también está dañando el planeta y que puede ser mucho más potente: el metano.
Un informe reciente de la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA) reveló que tres rellenos sanitarios de Chile están entre los diez lugares del mundo que más metano liberan a la atmósfera. Estos son los vertederos de Tiltil, Talagante y Penco.
Para realizar el estudio, los investigadores utilizaron imágenes satelitales de Carbon Mapper y tecnología de la NASA, capaces de detectar fugas de gases desde el espacio. Los resultados mostraron que Tiltil ocupa el quinto lugar mundial, Talagante el sexto y Penco el noveno.
El metano se produce cuando restos de comida, vegetales y otros residuos orgánicos se descomponen bajo la basura sin recibir tratamiento adecuado. Aunque se habla menos de este gas que del CO₂, su efecto sobre el calentamiento global es mucho más fuerte en el corto plazo.
Según Naciones Unidas, el metano puede calentar la atmósfera hasta 80 veces más que el dióxido de carbono durante un período de 20 años. Además, se estima que es responsable de cerca del 25% del calentamiento global actual.
El informe también mostró que las emisiones de metano en algunos vertederos chilenos han aumentado. El relleno sanitario Loma Los Colorados, ubicado en Tiltil, fue señalado anteriormente por Naciones Unidas como uno de los mayores emisores de metano de origen humano en el mundo.
Las imágenes captadas desde el espacio mostraron grandes columnas invisibles de gas escapando desde estos lugares. Aunque las empresas responsables afirman contar con sistemas para capturar el biogás, especialistas aseguran que las fugas siguen siendo muy elevadas.
Un problema que afecta a toda América Latina
La situación no es exclusiva de Chile. En varios países de la región existen antecedentes de grandes vertederos que generaron graves problemas ambientales.
Entre ellos destacan Jardim Gramacho, en Río de Janeiro, Brasil; Bordo Poniente, en Ciudad de México; y La Chureca, en Managua, Nicaragua. Todos fueron conocidos por acumular enormes cantidades de residuos y liberar gases contaminantes durante años.
¿Cuál es la solución?
Expertos señalan que una forma efectiva de reducir las emisiones de metano es evitar que los residuos orgánicos terminen enterrados en vertederos. Para ello, cada vez más países impulsan medidas como el compostaje, el reciclaje y el aprovechamiento de residuos para producir energía.
En Chile ya existe una estrategia nacional que busca aumentar el tratamiento y reutilización de residuos orgánicos antes de 2040. Además, se estudian nuevas normas para disminuir la cantidad de basura orgánica que llega a los rellenos sanitarios.
Gracias a los avances tecnológicos, hoy es posible identificar grandes emisiones de metano desde el espacio casi en tiempo real. Esto permite localizar rápidamente los llamados “superemisores” y tomar medidas para reducir su impacto ambiental.
Los expertos coinciden en que controlar las emisiones de metano será una de las acciones más importantes para enfrentar el cambio climático durante las próximas décadas.
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