Italia. La crisis por el alto precio del combustible sigue afectando a distintos sectores de Italia. Este viernes 23 de octubre, los pescadores del puerto de Pescara dejaron sus embarcaciones amarradas en protesta por el aumento de los costos, que les dificulta salir al mar y mantener sus negocios.
La situación también afecta al transporte de carga por carretera, cuyos trabajadores cumplen siete días de huelga indefinida para exigir soluciones ante el encarecimiento de la energía. Según los reportes, el precio del gasóleo ha llegado a 2.29 euros por litro, lo que aumenta la presión sobre las empresas.
Doriano Camplone, presidente de la asociación de pescadores Mimo Grosso, advirtió que mantener las operaciones se ha vuelto económicamente difícil. Explicó que, si la crisis continúa, muchos trabajadores podrían verse obligados a abandonar la pesca, lo que también afectaría la gastronomía y las tradiciones de la ciudad.
Ante las protestas, el Gobierno italiano anunció ayudas económicas para aliviar la situación. Entre las medidas figura una partida de 10 millones de euros para enfrentar el aumento del combustible utilizado por las embarcaciones pesqueras y un fondo de 60 millones de euros destinado a las empresas de transporte por carretera.
El ministro de Infraestructuras y Transportes, Matteo Salvini, informó además que se están procesando más de 32,000 solicitudes de ayuda, de unas 99,000 empresas de transporte registradas en el país. Aseguró que los primeros pagos comenzarán en los próximos días.
Las autoridades también anunciaron recursos adicionales para compensar parte del costo del diésel correspondiente al período entre el 1 de marzo y el 1 de octubre.
Las protestas reflejan la creciente preocupación de los trabajadores por el impacto del combustible en sus ingresos y en el funcionamiento de la cadena de suministro. La situación es especialmente delicada en el sur de Italia, donde los paros amenazan con extenderse y afectar aún más el transporte de mercancías en el país.
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