Bélgica. Una intensa ola de calor en Europa dejó al menos 1,222 muertes adicionales en Bélgica, según un informe preliminar del Ministerio de Salud y del Risk Management Group, lo que ha generado una fuerte crisis política y críticas por la falta de respuesta de las autoridades.
El reporte indica un exceso de mortalidad del 39 % entre el 18 y el 29 de junio, periodo en el que las temperaturas se acercaron a los 40 grados Celsius. Las víctimas se concentraron principalmente en personas mayores, especialmente en el grupo de más de 85 años.
La oposición política ha acusado a los gobiernos federal y regional de no contar con planes de emergencia adecuados para enfrentar el impacto del calor extremo.
La situación también ha generado preocupación en otros países europeos. En Francia, el aumento de las temperaturas provocó el cierre preventivo de más de 1,300 escuelas y el establecimiento de alertas rojas para decenas de millones de personas. En medio de la ola de calor, también se reportó la muerte de dos niños en el sur de Francia, quienes habrían sido dejados dentro de un vehículo bajo altas temperaturas, un caso que ha generado indignación pública.
Líderes políticos y organizaciones sociales han criticado la gestión de las autoridades, señalando fallas en la coordinación y en la protección de los grupos más vulnerables. La crisis ha reabierto el debate sobre la preparación de los países europeos ante eventos climáticos extremos, cada vez más frecuentes debido al cambio climático.
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