Francia. Francia enfrenta este sábado una nueva jornada de protestas por cuarto fin de semana consecutivo, con el despliegue de 70,000 policías y gendarmes para garantizar la seguridad y evitar disturbios en distintas zonas del país.
El principal foco de tensión se concentra en París, donde los llamados «chalecos amarillos» intentan acercarse a centros de poder, pese a las restricciones impuestas por las autoridades.
Las movilizaciones se producen en medio de reclamos contra el aumento del costo de la vida y en defensa de los servicios públicos. Los sindicatos y estudiantes convocaron una manifestación autorizada entre las plazas de República y Nación, mientras que otra concentración en la plaza de la Concordia fue prohibida.
El ministro del Interior, Laurent Nuñez, advirtió que las autoridades actuarán con firmeza ante posibles actos vandálicos y saqueos.
Entretanto, el primer ministro Sébastien Lecornu convocó para el próximo lunes a representantes sindicales, empresariales y estudiantiles, con el propósito de escuchar sus demandas y buscar reducir las tensiones.
![]()


