ESPAÑA. La madrugada del 7 de julio de 2016 una pareja que paseaba por Pamplona, en pleno inicio de las fies tas de Sanfermines encontró a una jo ven de 18 años llorando en un banco. Fueron los primeros en enterarse de lo acababa de pasar: esa chica había sufrido una violación múltiple en un portal cercano. Fue violada por cinco hombres que entonces tenían entre 26 y 29 años y que «obraron con pleno conocimien to» de que «no tenían el consentimien to» de la víctima y siendo conocedores de que «atentaban contra la libertad e indemnidad sexual de la joven», según rezó la sentencia del Tribunal Supre mo que les condenó a 15 años de pri sión, tras un largo, complicado y tor tuoso recorrido judicial.
Las Fiestas de San Fermín, popular mente conocidas como Sanfermines, son una Fiesta de Interés Turístico Internacional en honor a San Fermín de Amiens que se celebra, anualmen te, en la ciudad de Pamplona, capital de Navarra, de la que es copatrón. Los festejos comienzan con el lanzamien to del chupinazo desde el balcón del Ayuntamiento de Pamplona, a las 12 del mediodía del 6 de julio, y termi nan a las 00:00 horas del 15 de julio con el Pobre de mí, una canción de despedida. Según datos obtenidos por el por tal periodístico RTVE, la joven fue sometida a múltiples agresiones sexuales, descritas por la Justicia como un «trato violento, vejatorio y humillante».
Los hechos quedaron registrados en seis videos con una duración total de un minuto y 38 se gundo. José Ángel Prenda, Jesús Escude ro, Alfonso Jesús Cabezuelo -militar cuando se produjeron los hechos-, Antonio Manuel Guerrero- guardia civil entonces- y Ángel Boza fueron los integrantes de lo que se denominó socialmente como ‘La Manada’, por el nombre del grupo de WhatsApp en el que se jactaron, tras perpetrar la vio lación múltiple, del delito cometido. «Follándonos a una entre los cinco», «todo lo que cuente es poco», «puta pasada de viaje», decían, entre risas, mientras algunos de los integrantes del grupo ‘Manada’ celebraban el acto de sus amigos: «Cabrones, os envidio. Esos son los viajes guapos».
Esta joven no fue la primera víctima de las ‘manadas’ que violan en grupo y tampoco fue la última. Ni siquiera fue la primera víctima de esa ‘manada’, ya que cuatro de ellos también fue ron condenados por abusos sexuales a otra chica en Pozoblanco (Córdoba) mientras ella estaba inconsciente, en una agresión previa a los Sanfermines de 2016, de acuerdo a datos periodís ticos.
ANTES Y DESPUÉS
Esta violación grupal marcó un antes y un después y se convirtió en la gota que colmó el vaso de la indignación social. Supuso un auténtico terremoto en las calles y configuró un nuevo pa radigma en lo social, político y legisla tivo con gritos feministas como el re petido ‘solo sí es sí’ que pasó de lema a patrón social con el que toda mujer (y hombre) debe entender la importan cia del consentimiento activo a la hora de establecer una relación sexual, sea esta del tipo que sea. El simbólico grito de «yo sí te creo» -cuatro palabras cargadas de empatía y sororidad- atravesó la conciencia so cial y escenificó un nuevo ‘basta ya’.
Esta violación múltiple fue un pun to de inflexión que derivó en una re forma del Código Penal, una movili zación feminista y una visibilización de las grandes violencias sexuales su fridas por mujeres, pero también de los abusos cotidianos a los que hacen frente cada día. Un año después de esta violación múltiple, estalló socialmente el tras cendental ‘Me too’ para denunciar en diferentes sectores situaciones de aco so, abuso y agresiones sexuales, que no son aisladas sino estructurales.
PUDO SER CUALQUIERA
Diez años después del caso de ‘La Manada’, la directora del Institu to Navarro para la Igualdad (INAI), Patricia Abad, explica a RTVE No ticias que, efectivamente, marcó de forma definitiva la «conversación social» y supuso un «cambio impor tante en todo lo que tiene que ver con la violencia sexual, el consenti miento, los derechos de las mujeres y las relaciones de poder». Define lo ocurrido en Pamplona- con el foco añadido de ser unas fiestas conocidas a nivel internacional- como un «shock social» que despertó un «hartazgo colectivo» y una especie de solidaridad desbordante masiva con esa víctima por sentir que «pudo ser cualquiera de nosotras».
«Se gritó de forma clara ‘esto no lo vamos a soportar más ni lo vamos a tolerar más’ y se gritó que la justicia y la sociedad debían avanzar para mirar estas agresiones de otra manera», ex plica la directora del INAI, que añade: «Aunque muchas mujeres no haya mos sufrido una agresión sexual, este caso sí conectó con muchas cosas que nosotras vivimos en el día a día». CONDENAS Entre 2017 y 2025, el caso de ‘La Ma nada’ pasó por varias etapas judiciales que marcaron un precedente en Espa ña. En 2018, la Audiencia de Navarra condenó a los cinco acusados a nue ve años de prisión por abuso sexual, decisión que provocó protestas masi vas y fue seguida por su excarcelación bajo fianza. En 2019, el Tribunal Supremo revo có esa sentencia y elevó la pena a 15 años de prisión al considerar que se trató de una violación continuada. La repercusión del caso impulsó la apro bación, en 2022, de la ley del ‘solo sí es sí’. Posteriormente, entre 2023 y 2025, tres de los condenados obtuvie ron una reducción de sus penas de 15 a 14 años en aplicación de esa norma tiva, mientras que los otros dos man tienen la condena original.
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