HIGÜEY. Permanecen sin esclarecerse las causas que motivaron la muerte del ingeniero civil Héctor Emilio Robles, de aproximadamente 42 años, quien falleció el pasado martes 11 de septiembre. Informes preliminares indican que el profesional se habría suicidado en la comunidad de Bávaro, donde residía y ejercía su profesión.
Otras versiones señalan que Robles laboró como contratista en el Ayuntamiento de Higüey durante el período 2006- 2010 y que, al momento de su fallecimiento, era propietario de una empresa constructora. Los casos de suicidio han aumentado en la ciudad en los últimos meses, sobre todo entre jóvenes. A principios de agosto de este año, dos jóvenes se quitaron la vida en hechos separados, aunque ocurridos en el mismo barrio.
El 4 de agosto fue hallado sin vida Leonardo Castillo, de 42 años, y horas después Generildo Fabián Martínez, de 47 años, ambos con antecedentes de depresión. Según cifras de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Organización Panamericana de la Salud (OPS), la República Dominicana destinó en 2024 solo un 2.7 % del Producto Interno Bruto (PIB) a la salud pública, siendo la inversión más baja de Latinoamérica después de Guatemala.
De acuerdo con el Ministerio de Interior y Policía, hasta la fecha se han reportado 320 suicidios en el país en 2025. La Asociación Dominicana de Psicología (ASODOPSI) estima que entre 5 y 7 personas se suicidan por cada 100,000 habitantes, mientras que la Sociedad Dominicana de Psiquiatría señala que el 90 % de los casos están relacionados con cuadros depresivos.
El Anuario Sobre Muertes Violentas y Accidentales de la Oficina Nacional de Estadísticas (ONE) indica que en 2024 La Altagracia ocupó el octavo lugar entre las provincias con mayor incidencia de suicidios. Entre las zonas con más casos figuran Peravia (13.83 %), Dajabón (13.27 %), Puerto Plata (11.84 %), Santiago Rodríguez (11.57 %), San Juan (11.4 %), Valverde (11.06 %), Samaná (9.84 %) y La Altagracia (9.64 %).
Profesionales de la conducta advierten que este fenómeno está vinculado a alteraciones en la neuroquímica cerebral, lo que requiere mayor atención en salud mental. Señalan además que la crisis educativa histórica, los hogares disfuncionales, la violencia verbal y física, y la falta de educación en las relaciones de pareja han contribuido al aumento de suicidios y violencia. La OMS también indicó que la República Dominicana destina menos del 1 % (0.73 %) del presupuesto de salud al área de Salud Mental, muy por debajo del 6 % recomendado a nivel mundial.
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