HIGÜEY. Casi cuatro años después de su cierre, el Centro de Rehabilitación Psicosocial Emaús, dedicado durante más de dos décadas a la atención de personas con enfermedades mentales en condición de abandono, es reconstruido en el municipio de Higüey mediante una inversión de RD$112.8 millones ejecutada por el Ministerio de la Vivienda y Edificaciones (MIVED), con el propósito de devolver a la provincia un espacio especializado para la atención integral de esta población vulnerable.
La obra forma parte del programa de reconstrucción de infraestructuras de salud impulsado por el Gobierno. De acuerdo con el Mapa de Inversión Pública, el proyecto inició en 2023, contempla un período de ejecución de cuatro años y está previsto que concluya en 2027.
Las nuevas instalaciones permitirán restablecer un servicio que desapareció de la provincia tras el cierre temporal del centro en noviembre de 2021 y estarán destinadas a atender a personas con trastornos mentales que carecen del apoyo de sus familias y requieren asistencia permanente.
HISTORIA
La historia de Emaús comenzó en 1998, cuando un grupo de ciudadanos inició la construcción de un hogar para atender a enfermos mentales crónicos que deambulaban por las calles de Higüey.
En aquella época, muchos sobrevivían buscando alimentos en los zafacones, consumían agua de los contenes y eran víctimas del abandono, la violencia y la exclusión social. Ante esa realidad, surgió la iniciativa de construir un espacio donde pudieran recibir atención y vivir en condiciones dignas.
El proyecto fue levantado gracias al respaldo de voluntarios, donaciones de materiales de construcción, tele-radiomaratones y el apoyo de numerosos ciudadanos, convirtiéndose con el paso de los años en uno de los pocos centros especializados de esta naturaleza en la región Este.
EL CIERRE EN 2021
Sin embargo, las limitaciones económicas y las dificultades para mantener la operación del hogar provocaron que sus administradores evaluaran durante años el cierre definitivo del centro, debido a la insuficiencia de recursos para atender a esta población vulnerable, pese a las constantes solicitudes de ayuda realizadas a instituciones públicas y privadas.
Finalmente, en noviembre de 2021, el Ministerio de Salud Pública dispuso el cierre temporal del Hogar Emaús con el propósito de rehabilitar completamente sus instalaciones y garantizar condiciones adecuadas para la atención de los pacientes.
En ese momento, una comisión de la institución trasladó a los 17 residentes que permanecían en el centro, ubicado en la comunidad de Matachalupo, en Higüey.
Los pacientes fueron reubicados según sus necesidades médicas: 10 hombres fueron llevados al Centro de Rehabilitación Psicosocial Padre Billini; tres mujeres a la Fundación Hogar Luby; dos hombres al Hogar Guarabí; un paciente a Ángeles Felices y dos adultos (una mujer y un hombre) al Consejo Nacional de la Persona Envejeciente (Conape).
Las autoridades informaron que la medida buscaba garantizar la alimentación, atención médica, tratamiento psiquiátrico y el respeto a los derechos humanos de cada uno de los internos mientras se ejecutaban las mejoras del centro.
RECONSTRUCCIÓN
Actualmente, el Ministerio de la Vivienda y Edificaciones desarrolla la reconstrucción del centro con una inversión superior a RD$112.8 millones, una de las más importantes destinadas a infraestructura para salud mental en la provincia La Altagracia.
El proyecto contempla una edificación de aproximadamente 1,100 metros cuadrados, diseñada para ofrecer mejores condiciones de alojamiento, atención médica, áreas terapéuticas y espacios adecuados para la rehabilitación psicosocial de los pacientes.
La directora provincial de Salud Pública, Wendy Castillo, afirmó que la salud mental constituye uno de los principales desafíos del sistema sanitario en La Altagracia debido al creciente número de personas que requieren atención psicológica y psiquiátrica especializada.
En ese contexto, consideró que la reconstrucción del Centro de Rehabilitación Psicosocial Emaús fortalecerá la atención integral de las personas con trastornos mentales y favorecerá sus procesos de recuperación e inclusión social.
«Este tipo de iniciativas representa un gran avance para la provincia, porque permitirá que los pacientes reciban atención especializada en un ambiente adecuado para su rehabilitación, al tiempo que brinda apoyo y orientación a sus familias, quienes también forman parte fundamental del proceso», expresó.
Castillo señaló que muchas familias enfrentan grandes desafíos al cuidar a un pariente con una condición de salud mental, por lo que disponer de un centro especializado contribuirá a reducir esa carga y facilitará un tratamiento continuo y digno.
Asimismo, indicó que la rehabilitación psicosocial favorece el desarrollo de habilidades para la vida diaria, fortalece la autonomía de los pacientes y promueve su reintegración a la comunidad, mejorando tanto su calidad de vida como la convivencia social.
![]()


