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Dos de cada tres vehículos en La Altagracia son motocicletas

Por Redacción El Tiempo

Por: O. Quezada y P. de la Cruz


PUNTA CANA. Por años, las motocicletas han sido parte del paisaje cotidiano de La Altagracia. Circulan por las calles, conectan comunidades rurales, transportan trabajadores dentro del polo turístico de Punta Cana y sirven de herramienta de sustento para miles de familias.

Sin embargo, mientras aumenta la cantidad de motores en circulación, también crece la preocupación por una realidad que golpea con fuerza a la provincia: los accidentes de tránsito.

Las estadísticas más recientes del Observatorio Permanente de Seguridad Vial (OPSEVI) sitúan a La Altagracia entre las provincias con mayor cantidad de fallecidos por siniestros viales en República Dominicana. En lo que va de 2026, la demarcación registra 85 muertes por accidentes de tránsito, una cifra que la coloca solo por detrás de Santo Domingo y San Cristóbal.

El dato adquiere mayor relevancia al analizar la evolución del parque vehicular provincial. Según el Departamento de Gerencia de Estudios Económicos y Tributarios de la Dirección General de Impuestos Internos (DGII), al 31 de diciembre de 2025 La Altagracia contaba con 221,563 vehículos registrados.

Un año antes, en 2024, la cifra era de 207,201 unidades. En términos absolutos, la provincia incorporó 14,362 vehículos nuevos en apenas doce meses. Pero detrás de ese crecimiento hay un protagonista indiscutible: las motocicletas.

MÁS Y MÁS MOTOS

Las cifras de la DGII revelan que La Altagracia cerró 2025 con 146,420 motocicletas registradas. Esto significa que aproximadamente el 66 % de todos los vehículos de la provincia corresponden a este tipo de transporte.

En otras palabras, dos de cada tres vehículos que circulan en La Altagracia son motocicletas.

El crecimiento también resulta significativo. Durante el período 2024-2025, la cantidad de motocicletas aumentó en alrededor de 9,500 unidades, consolidándose como el segmento predominante dentro del parque vehicular provincial.

A nivel nacional, la tendencia es aún más marcada. La DGII reporta que el parque de motocicletas pasó de 3.78 millones a 3.84 millones de unidades entre 2024 y 2025, manteniéndose como la categoría más numerosa del sistema vehicular dominicano.

La motocicleta se ha convertido en el medio de transporte por excelencia para miles de trabajadores vinculados al turismo, la construcción, el comercio y los servicios. Su bajo costo de adquisición y mantenimiento la convierte en una alternativa más accesible que los automóviles o jeepetas, especialmente en una provincia caracterizada por un acelerado crecimiento poblacional y económico.

EL COSTO HUMANO

Sin embargo, el auge de las motocicletas coincide con una problemática que las autoridades intentan contener desde hace años. República Dominicana figura entre los países con mayores índices de mortalidad vial de la región.

Durante 2025 se registraron cerca de 2,000 fallecimientos por accidentes de tránsito y más de 104 mil lesionados, según datos oficiales del OPSEVI.

Diversos estudios de seguridad vial indican que los motociclistas constituyen el grupo más vulnerable dentro de las vías públicas. El Pacto Nacional por la Seguridad Vial estima que alrededor del 68 % de las víctimas fatales en accidentes de tránsito corresponden a usuarios de motocicletas.

La vulnerabilidad de estos vehículos radica en la escasa protección que ofrecen a sus ocupantes. A diferencia de los automóviles, una colisión o caída suele traducirse directamente en lesiones graves o mortales.

En La Altagracia, donde las motocicletas dominan ampliamente el parque vehicular, esta realidad adquiere una dimensión particular.

GRAN EXPANSIÓN, POCA EDUCACIÓN

El crecimiento económico de La Altagracia ha sido uno de los más acelerados del país. La expansión hotelera, el desarrollo inmobiliario, la construcción de nuevas infraestructuras y el aumento de la población han incrementado considerablemente la demanda de movilidad.

Cada día, miles de trabajadores se desplazan desde Higüey, Verón, La Otra Banda, Nisibón, San Rafael del Yuma y otras comunidades hacia centros turísticos y comerciales. Para muchos de ellos, la motocicleta representa la única opción viable para llegar a sus lugares de trabajo.

Sin embargo, especialistas en movilidad advierten que el crecimiento vehicular no siempre ha estado acompañado por mejoras equivalentes en educación vial, fiscalización y ordenamiento del tránsito.

Factores como el exceso de velocidad, la conducción temeraria, el incumplimiento de señales de tránsito, el uso inadecuado del casco protector y la circulación en condiciones inseguras continúan figurando entre las principales causas de accidentes.

A esto se suma la creciente congestión en corredores estratégicos de la provincia, especialmente en las vías que conectan Higüey con Verón-Punta Cana, donde convergen diariamente vehículos pesados, autobuses turísticos, automóviles particulares y miles de motocicletas.

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