viernes, mayo 24, 2024
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Finanzas para no financieros: Las finanzas en pareja

La gestión del dinero es un tema tan delicado en algunas parejas, que puede incluso convertirse en una razón para terminar la relación, y es queno existen normas sobre cómo organizar los recursos familiares cuando dos personas deciden vivir en pareja o casarse.La vida en pareja normalmente obliga a un reajuste de la economía doméstica, conviene determinar desde el principio, qué prioridad van a tener los objetivos financieros comunes. 

Nos guste o no, el matrimonio no deja de ser un contrato y sus condiciones económicas se reflejan en los dos regímenes matrimoniales más utilizados, como son: el régimen común, que es el régimen donde todas las ganancias y beneficios obtenidos a partir del matrimonio por cualquiera de los cónyuges, forman parte de un fondo común; y el de separación de bienes, en este caso cada cónyuge mantiene su independencia económica.

Comenzar una vida en pareja supone un cambio total en muchos de los hábitos cotidianos y por supuesto, también en el tema de las finanzas. A veces parece que hablar de dinero no encaja dentro del romanticismo de compartir hogar. Sin embargo, hablar del dinero con que cuenta la pareja y decidir conjuntamente los gastos puede evitar malos entendidos y momentos desagradables en el futuro.

Se trata de llegar a un acuerdo sobre la gestión de las finanzas de la pareja, si van a llevarlas conjuntamente a partir de ahora, como una unidad o si cada uno va a seguir teniendo su dinero de forma independiente; este último no funciona siempre, pero, aun así, hay que hablarlo y establecerlo, lamentablemente.

Yo soy de los que pienso, que el matrimonio es un espacio que exige a los cónyuges compartirlo todo, los cuerpos, los sueños, las actividades y/o tareas del hogar, las responsabilidades y proyectos; se comparten igualmente el tiempo, los momentos hermosos y los que no son tan hermosos y entre todo ello, se comparte también el dinero.

Poder compartirlo todo hace que un matrimonio crezca con raíces fuertes y profundas.

Es aconsejable, hablar de vuestras finanzas al menos una vez a la semana, no tomar ninguna decisión financiera sin consultarlo entre ambos; el objetivo es decidir juntos todo lo que esté relacionado con ingresos, gastos, inversiones y ahorros, de formar un equipo, establecer metas de ahorro comunes e individuales; nunca se debe de ocultar una deuda o un ingreso a su pareja. La comunicación, la transparencia y la aceptación de los errores propios y ajenos es la mejor manera de gestionar las finanzas en pareja. Todos hemos cometido errores financieros que se pueden solucionar. Ahora el desafío es ponerse de acuerdo. Y conviene hacerlo antes de concretar la vida en pareja.