Australia. Un estudio innovador realizado por el Dr. Kit Prendergast, experto en abejas nativas de la Universidad del Sur de Queensland, encontró que los hoteles para abejas pueden ayudar mucho a que las abejas nativas vuelvan a poblar áreas que han sufrido incendios forestales.
Los incendios forestales, cada vez más intensos debido al cambio climático, han dañado gravemente los hábitats naturales. Esto afecta a las abejas y a otros polinizadores, que son muy importantes para mantener la vida de las plantas y de todo el ecosistema.
El Dr. Prendergast explicó que, aunque suele darse importancia a la recuperación de las plantas después del fuego, se ha hecho muy poco para ayudar a los polinizadores, especialmente a las abejas nativas, que son clave para que las flores vuelvan a crecer.
Para este estudio, el Dr. Prendergast y su padre construyeron 1,000 hoteles para abejas, hechos de madera, bambú y tubos de PVC, y los colocaron en bosques quemados en Australia Occidental. Luego, durante siete meses, observaron cuántas abejas usaban estos hoteles y compararon los resultados con otros lugares quemados que no tenían hoteles.
El resultado fue positivo: todas las estructuras fueron usadas, y se encontraron más de 800 nidos ocupados por abejas nativas. Además, en los lugares con hoteles se vio mucha más actividad de abejas que en los sitios sin ellos. Esto muestra que los hoteles para abejas pueden ayudar a que las poblaciones se recuperen más rápido tras los incendios.
Sin embargo, también notaron que en los lugares donde había muchas abejas melíferas (las abejas comunes que se usan para producir miel), las abejas nativas tenían más dificultades para encontrar comida y espacio. Por eso, el Dr. Prendergast recomienda no poner colmenas de abejas melíferas en zonas que han sufrido incendios, para dar tiempo a que las especies nativas se recuperen.
![]()


