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Dormir mejor es posible con pequeños cambios en la rutina diaria

Por Hilma Feliciano

#Salud Mental

Punta Cana. Dormir mal no solo provoca cansancio durante el día. La falta de un buen descanso también puede afectar la memoria, la concentración y el estado de ánimo, además de aumentar las posibilidades de desarrollar problemas de salud como presión alta, diabetes, obesidad y enfermedades del corazón.

Aunque muchas personas recurren a medicamentos para dormir, especialistas aseguran que algunos cambios sencillos en los hábitos diarios pueden ayudar a mejorar la calidad del sueño.

La doctora Charlene Gamaldo, directora médica del Centro del Sueño Johns Hopkins en el Hospital General del Condado de Howard, explica que no siempre es necesario utilizar pastillas para descansar mejor. Según la especialista, existen alternativas naturales que pueden favorecer una rutina de sueño más saludable.

Uno de los consejos es cuidar lo que se consume antes de acostarse. Algunas bebidas como la leche tibia, el té de manzanilla o el jugo de cereza ácida pueden ser opciones para quienes buscan relajarse antes de dormir. Aunque los estudios sobre sus efectos son limitados, no suelen presentar riesgos cuando se consumen de forma adecuada.

La actividad física también puede ayudar. Hacer ejercicio durante el día favorece un sueño más profundo, pero los expertos recomiendan evitar entrenamientos intensos cerca de la hora de dormir, ya que pueden aumentar la energía y dificultar el descanso.

Otro elemento importante es la melatonina, una hormona que el cuerpo produce naturalmente cuando disminuye la luz durante la noche. Sin embargo, el uso frecuente de teléfonos, computadoras y televisores puede alterar este proceso. En algunos casos, los suplementos de melatonina pueden ser una opción, aunque se recomienda consultar con un profesional de salud y elegir productos de marcas confiables.

El ambiente del dormitorio también influye. Mantener una temperatura fresca, entre 18 y 22 grados aproximadamente, usar ropa cómoda y reducir la iluminación puede facilitar que el cuerpo se prepare para dormir.

Los especialistas aconsejan limitar la exposición a pantallas antes de acostarse y evitar encender luces fuertes si la persona se despierta durante la noche. Una luz tenue o una linterna pueden ayudar a volver a dormir con mayor facilidad. Mejorar el sueño no siempre requiere grandes cambios. Ajustar algunos hábitos diarios puede contribuir a tener noches más tranquilas y un mejor bienestar físico y emocional.

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