EL SEIBO. Reconocer a tiempo los síntomas de un accidente cerebrovascular (ACV) puede marcar la diferencia entre una recuperación favorable o una discapacidad permanente.
Así lo explica la licenciada en Terapia Física, Yaoska Villamán, quien destaca que recibir atención médica y comenzar la rehabilitación lo antes posible aumenta de forma importante las posibilidades de recuperar las funciones afectadas.La especialista señala que un accidente cerebrovascular ocurre cuando se interrumpe o se detiene el flujo de sangre hacia una parte del cerebro.
Como consecuencia, el tejido cerebral deja de recibir oxígeno y nutrientes, lo que provoca la muerte de células cerebrales y puede causar daños permanentes.“Existen dos tipos principales de accidente cerebrovascular. El primero es el isquémico, que ocurre cuando un coágulo de sangre bloquea una arteria que lleva sangre al cerebro. El segundo es el hemorrágico, que sucede cuando un vaso sanguíneo del cerebro se rompe y produce una hemorragia”, explica Villamán.
SÍNTOMAS
Identificar los síntomas desde el primer momento es fundamental para actuar con rapidez. Entre las señales de alerta más frecuentes están la caída de un lado de la cara, el entumecimiento, el adormecimiento o el hormigueo en una parte del cuerpo, casi siempre de un solo lado. También puede aparecer debilidad en un brazo o una pierna, dificultad para mover las manos o la sensación de que un lado del cuerpo está “caído”.
Ante cualquiera de estos síntomas, recomienda acudir de inmediato a un centro de salud. “Mientras más rápido reciba atención el paciente, mayores serán las oportunidades de reducir las secuelas y mejorar su recuperación”, afirma.
Una vez superada la etapa de emergencia, comienza un proceso igual de importante: la rehabilitación. Según Villamán, el objetivo principal es ayudar al paciente a recuperar las funciones que perdió o que quedaron limitadas después del accidente cerebrovascular.Para lograrlo se trabaja con diferentes áreas de tratamiento, entre ellas la terapia física, la terapia ocupacional, la terapia del habla y la rehabilitación neurológica. Cada paciente recibe un plan de atención diseñado de acuerdo con su evolución y el grado de afectación que presenta.
“La rehabilitación debe ser integral. No solo buscamos fortalecer la movilidad, sino también conservar y mejorar las funciones que el paciente aún mantiene. Primero realizamos una evaluación completa para determinar qué funciones pueden recuperarse, en qué tiempo y hasta qué nivel”, explica.
La especialista insiste en que el momento en que se inicia la rehabilitación influye directamente en los resultados. Un paciente que comienza el tratamiento en las primeras horas, incluso mientras permanece hospitalizado y con autorización del médico tratante, tiene muchas más posibilidades de recuperar su independencia que quien inicia la terapia varios meses después.
PREVENCIÓN
Además de la rehabilitación, la prevención sigue siendo la mejor forma de reducir el riesgo de sufrir un accidente cerebrovascular. La especialista recuerda que existen varios factores que aumentan la probabilidad de padecer esta enfermedad.
Entre los principales menciona la hipertensión arterial, el tabaquismo, el colesterol elevado, la diabetes mellitus y el sobrepeso u obesidad. Mantener estos factores bajo control mediante hábitos saludables y seguimiento médico puede disminuir significativamente el riesgo.
En República Dominicana, el accidente cerebrovascular representa una de las principales causas de muerte. De acuerdo con datos citados por el Centro Médico de Diabetes, Obesidad y Especialidades (Cemdoe), basados en un estudio realizado entre 2015 y 2020, el ACV representa el 11,56 % de todas las muertes en el país, con una tasa de mortalidad ajustada por edad de 769.94 por cada 100,000 habitantes.Estas cifras reflejan la importancia de educar a la población sobre los síntomas de alarma y la necesidad de buscar atención médica inmediata.
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