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Sillas vacías y familias rotas: más de 1,600 desaparecidos sin respuesta oficial

Por Patty De La Cruz

Por Patty de la Cruz
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Punta Cana. La incertidumbre golpea de cerca a decenas de familias que diariamente viajan a distintos cuarteles de la Policía en busca de informaciones y noticias sobre el paradero de sus parientes.

En esta serie, llamada Esfumados, se trató de revisar los casos de personas extraviadas, desde hace varios años, de los cuales los familiares no tienen ningún tipo de información de las autoridades encargadas de su búsqueda.

Madres, padres, tíos, hermanos y sobrinos sufren cuando una silla se encuentra vacía y el dolor invade su mente y corazón, ya que no saben qué ha pasado con la persona que desapareció y jamás volvió.

“¿Dónde están?”, “Se busca” y “Recompensas”, son los carteles que diariamente los familiares llevan consigo en los brazos, pegando en diferentes puntos o simplemente difundiendo en las redes sociales.

REGISTROS ALARMANTES

Entre los años 2018 y 2024, se reportaron más de 1,600 personas desaparecidas en República Dominicana, según datos del portal de transparencia de la Procuraduría General de la República.

Aunque no existe un registro oficial centralizado que aglutine todos los casos, los informes disponibles permiten identificar con claridad las provincias más afectadas por esta problemática.

En ese período, la provincia de Santiago encabezó la lista con 724 desaparecidos, seguida por Santo Domingo con 476 casos y La Vega con 140.

Esa provincia del Cibao cuenta con una población aproximada de 1,074,648 habitantes, lo que resalta aún más la incidencia de estos casos en relación con su tamaño poblacional.

De su lado, la provincia Santo Domingo, la más poblada del país con 2,769,589 habitantes, ocupó el segundo lugar con 476 desapariciones.

Aunque su población duplica la de Santiago, los casos reportados son significativamente menores, lo que sugiere una complejidad distinta en cada territorio. De todas maneras, la cantidad de personas desaparecidas sigue siendo alarmante.

En tercer lugar estuvo La Vega, con 140 desaparecidos. A pesar de su menor población, el número de casos es lo suficientemente alto como para encender las alarmas y promover investigaciones sobre las causas que los propician.

Además, otras provincias como Sánchez Ramírez (83 desaparecidos) y Elías Piña (52) también reflejan cifras preocupantes, tomando en cuenta sus dimensiones geográficas y demográficas.

Estas provincias, que no suelen figurar en los primeros lugares de otros indicadores nacionales, muestran que el fenómeno de las desapariciones no es exclusivo de las grandes urbes.

Le siguen María Trinidad Sánchez, con 33 casos reportados, y el Distrito Nacional, sede de los principales organismos de seguridad y justicia, con 20 desaparecidos en ese período.

Aunque las cifras son menores, también revelan la necesidad de acciones más contundentes incluso en zonas donde se presume mayor control institucional.

En las provincias Hermanas Mirabal (10 desaparecidos), Monte Cristi (8), Pedernales (8) y San Cristóbal (7), los casos también están presentes, al igual que en Valverde (5) y Barahona (3).

En un grupo con cifras mínimas están provincias como Santiago Rodríguez, Azua, Monseñor Nouel y Monte Plata, cada una con 2 desaparecidos. Por otro lado, La Altagracia, Hato Mayor, Independencia, Dajabón y Puerto Plata han reportado un solo caso cada una entre 2018 y 2024.

Durante esta serie, publicamos el aproximado de 30 personas que aún siguen sin respuestas. Los expedientes abiertos siguen siendo extensos y dolorosos. A continuación, otra lista de los casos que maneja ASODAFADE y cuyos familiares siguen a la espera.

  • Juan Lara Mejía (68 años), quien padece de Alzheimer, desapareció el 19 de septiembre de 2022. Fue visto por última vez en Los Barracones de Baní. Salió de su casa para asistir a un velorio en Pueblo Nuevo a bordo de su motocicleta. Desde ese día, sus parientes desconocen su paradero y el caso ha quedado archivado.
  • Feliz Polanco (60 años), quien tiene una condición de salud mental, desapareció el 25 de mayo de 2025. Salió de su casa con rumbo desconocido, en Buenos Aires de Herrera, Santo Domingo Oeste.
    Han pasado cuatro meses desde su desaparición y su familia sigue sin tener ninguna noticia. “Hemos tocado puertas, hablado con medios, compartido su foto y hecho todo lo posible… pero el silencio duele. Lo único que pedimos a Dios es que, donde sea que se encuentre, lo esté cuidando y lo mantenga con vida y esperanza”, expresó un pariente.
  • Tina Vallejo (75 años), quien padece de Alzheimer, fue vista por última vez en San Cristóbal. Salió de casa con rumbo desconocido.
  • Pedro Silvestre Pascual (50 años), se encuentra desaparecido desde el 11 de junio de 2025. Fue visto por última vez en el municipio Ramón Santana, San Pedro de Macorís, cuando salió a trabajar junto a dos compañeros al vertedero municipal. Según declaró su hermana Rosaly Hernández Pascual, Pedro salió en un trimoto acompañado de dos personas con quienes laboraba.
    Durante la jornada, Pedro recibió una llamada telefónica, se retiró del lugar y nunca regresó. Desde entonces, la familia no ha tenido contacto con él y teme por su integridad física.
  • César Willian Pérez (63 años), quien padecía Alzheimer, desapareció el 5 de enero de 2023. Salió de su casa en Brisas del Este, Santo Domingo Este. Sus familiares dijeron que recién se estaba recuperando de una trombosis y salió a caminar, pero nunca volvió.
  • Lenin Alexander Acosta (28 años), desapareció en Santiago el 7 de agosto de 2024, cuando salió de casa en su motor en horas de la madrugada. Sus familiares denuncian la falta de empatía y colaboración de las autoridades.
  • Leandro Antonio Durán (48 años), quien padece demencia, desapareció el 9 de junio de 2024 en Santiago de los Caballeros. A un año y tres meses de su desaparición, la familia exige a las autoridades reactivar la búsqueda.
  • Ángel Camilo Nieves Puello, desde el 3 de diciembre de 2024, la familia de Ángel Camilo Nieves Puello vive una pesadilla. A las 2:25 de la madrugada de ese día, las cámaras de seguridad del sector Claret lo captaron por última vez. Desde entonces, no se ha tenido rastro de él.

¿DÓNDE ESTÁ?

El nombre de José Gabriel Vittini se ha convertido en un grito de dolor y exigencia en La Romana. Con apenas 27 años, desapareció el 18 de marzo de 2024 y, desde entonces, su familia vive un calvario que no parece tener fin.

Al día siguiente de su desaparición, su vehículo alquilado fue hallado incendiado en el sector Las Flores, en Higüeral, La Romana. Desde ese momento, las dudas, las versiones confusas y el silencio oficial han marcado la lucha de los Vittini.

En conversación con El Tiempo, su padre, Gabriel Vittini, expresó la frustración e impotencia de no saber nada concreto sobre su hijo, pese a haber entregado todas las informaciones posibles a las autoridades.


“Mi corazón cristiano me dice que mi hijo está vivo. Nosotros como familia no hemos recibido respuestas. La policía no nos dice nada y sentimos que el caso está paralizado”, relató.

La investigación oficial dejó más preguntas que certezas. La guagua en la que se desplazaba fue encontrada calcinada, pero la familia denuncia que nunca se les permitió conocer a fondo los hallazgos del celular de José Gabriel, el cual fue ocupado durante el proceso.

Los allegados aseguran que versiones en la comunidad apuntan a que habría sido víctima de una banda, pero hasta hoy no hay un informe claro ni evidencia contundente que respalde esa hipótesis.

La desesperación de la familia se multiplica con cada día sin noticias.
“Hemos viajado en innumerables ocasiones a Santo Domingo buscando respuestas, pero siempre salimos con las manos vacías.

Lo único que pedimos es que se investigue de verdad y que se nos diga qué pasó con nuestro hijo”, insistió el señor Vittini.

EL TRABAJO DE ASODAFADE

La Asociación Dominicana de Familiares de Desaparecidos (Asodafade) ha generado un impacto profundo debido a su labor de visibilizar una realidad ignorada durante años: la desaparición de personas en el país.

Asodafade fue fundada por Evelyn Abreu, periodista y activista de derechos humanos, a raíz de la desaparición de su madre, Ana Iris Román Martínez.

A través de Asodafade, se han documentado 2,242 desapariciones entre junio de 2022 y febrero de 2025. Se ha denunciado la alta concentración de casos en Santo Domingo y Santiago.

La asociación exige la creación de un registro nacional de desaparecidos, una unidad especializada de investigación y la implementación de una alerta Amber.

La labor de Asodafade va más allá de la denuncia, acompaña emocional y legalmente a las familias, organiza jornadas de visibilización y crea espacios de encuentro para quienes enfrentan este doloroso proceso.

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