Reino Unido.- Treinta y cuatro integrantes del Parlamento del Reino Unido —tanto diputados como miembros de la Cámara de los Lores— suscribieron una declaración conjunta en la que rechazan los planes militares de Estados Unidos contra Venezuela. El documento, titulado «Declaración de Emergencia: No a la guerra de Trump contra Venezuela», insta a Washington a evitar cualquier acción ofensiva contra el país sudamericano tras el inicio de la operación Southern Spear y el amplio despliegue naval en el Caribe.
Entre los firmantes destacan figuras de peso en la política británica, como Jeremy Corbyn, exlíder laborista; Diane Abbott, exministra del Interior en la sombra; y John McDonnell, exresponsable de Hacienda en la sombra. Su apoyo refleja la gravedad de la situación y la urgencia de impedir una intervención militar que —según advierten— podría generar una peligrosa escalada regional. La declaración, promovida por la Venezuela Solidarity Campaign y respaldada por sindicatos importantes como NEU, TSSA, BFAWU y GFTU, además de organizaciones pacifistas como CND y Stop the War Coalition, expresa una “profunda preocupación” ante el creciente riesgo de un conflicto impulsado por la administración Trump. El texto ha recibido amplio respaldo de movimientos laborales, pacifistas y progresistas del país.
Los parlamentarios condenan el despliegue de una flota estadounidense frente a las costas venezolanas, compuesta por buques de guerra, bombarderos y miles de militares. Recuerdan también que Trump reconoció haber autorizado a la CIA a ejecutar operaciones encubiertas en Venezuela, que ya habrían provocado la muerte de decenas de civiles en ataques contra pequeñas embarcaciones bajo el argumento de combatir el narcotráfico. Esta intensificación militar se enmarca en una larga tradición de intervenciones estadounidenses en América Latina mediante acciones de “cambio de régimen”. Según subraya la declaración, diversos líderes de la región ya han manifestado un enérgico rechazo tanto al aumento de la presencia militar estadounidense como a cualquier injerencia extranjera.
Actualmente, Estados Unidos mantiene en el Caribe su mayor concentración militar en años, destinando a la zona el 20% de su poder naval global. La semana pasada se sumó a la operación el portaaviones Gerald Ford —el más grande y avanzado del mundo— equipado con aviones F-35 de última generación. En los últimos días, toda la flota participó en maniobras cercanas a Trinidad y Tobago.
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