lunes, mayo 27, 2024
InicioEn el EsteVertedero de Guamira en Hato Mayor se ha vuelto...

Vertedero de Guamira en Hato Mayor se ha vuelto un martirio para residentes de la zona

HATO MAYOR. (Luis Carrasco/Especial para El Tiempo) La situación que viven día a día los comunitarios del kilómetro 7 sección Guamira de la provincia Hato Mayor, con un vertedero ubicado en sus inmediaciones, se ha convertido en el martirio para los lugareños. 

Residentes en los alrededores del vertedero, expresaron que la brisa lleva hasta sus hogares, en horas de la madrugada, malos olores a basura podrida. 

“Eso nos está afectando. La basura llega hasta nuestras casas. Nosotros lo que queremos es que nos quiten ese vertedero de ahí”, explicó Beato Peguero Rodríguez, quien reside en el lugar. 

Peguero sostuvo que el mal olor les está afectando mucho, y que en esa localidad hay muchos niños. “Nunca ese vertedero se había visto en esas condiciones, y las autoridades ni por aquí pasan”, manifestó. 

Yudelkis Irene Severino, otra residente del lugar, explicó que: “eso está insoportable, no podemos comer tranquilos con esta problemática. Por aquí viven niños pequeños, tenemos miedo de que nuestros hijos se enfermen”. 

Otra de las inquietudes que tiene es que cada vez que queman los desechos en el área, el humo afecta a los niños, ancianos y mujeres. Los moradores en esta comunidad han venido luchando por varios años con relación a este problema manifestó Fulgencio Santana, un afectado por la situación. 

“Estamos preocupados ya no aguantamos más, estamos cansados, indicó Santana. Según expresó han visitado el Ministerio de Medio Ambiente, en Hato Mayor, buscando una solución y no les han hecho caso. 

Santana dijo que los residentes en la comunidad se han visto en la obligación de hacer piquetes para que las autoridades competentes les tomen en cuenta, mientras estos se hacen los de la ‘vista ciega’, y no hacen nada. 

“Ya no sabemos qué hacer, ni donde quejarnos, con este olor a putrefacción, que nos quita el deseo de comer”, manifestó. Los entrevistados que residen en la zona aseguraron que se mantendrán en pie de lucha, hasta que las autoridades los tomen en cuenta.