lunes, mayo 27, 2024
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Pedro Mir, poeta de San Pedro de Macorís

SAN PEDRO DE MACORÍS, RD. Hay un país en el mundo colocado en el mismo trayecto del sol y fue justamente ese país que vio nacer a Pedro Julio Mir Valentín en el año 1913 y lo vio convertirse en poeta, ensayista, historiador, abogado y profesor petromacorisano.

Mir fue el hijo mayor de un padre cubano y una madre puertorriqueña de nacionalidad española que empezó a escribir poemas en la década de 1930, influenciado por el escritor Juan Bosch, quien le aconsejó plasmar la realidad de su país en sus obras.

Mir, además de ejercer el magisterio en su ciudad natal, publicó sus primeros versos en el Listín Diario en 1937. Después de estudiar derecho en la Universidad de Santo Domingo, se doctoró en 1941.

Debido a problemas de salud y la dictadura de Rafael Leónidas Trujillo, se exilió en México, Guatemala y Cuba, y fue en La Habana, en 1949, donde escribió su primera obra poética recogida en un volumen y a la vez su obra maestra: “Hay un país en el mundo”, con el cual quería dar una versión diferente de la realidad dominicana y a la promoción publicitaria que daba el régimen de Trujillo en el exterior.

En 1959 regresó a Cuba tras el triunfo de la Revolución y allí contrajo matrimonio con Carmen Mesejo García, con quien procreó a sus hijos Celeste, Geraldine y Carlos Pedro José. Regresó al su país en abril de 1963 y de nuevo ejerció la abogacía. Tras el derrocamiento de Bosch viajó a Francia, la Unión Soviética, España y Cuba.

En 1984, el Congreso dominicano lo declaró Poeta Nacional, reconociendo su destacada obra. Su compromiso social se refleja en su participación en recitales que buscaban acercar la poesía al pueblo.

Retornó en 1968, cuando reaparecieron y fueron editados por primera vez los originales de Tres Leyendas de Colores, Ensayo de Interpretación de las Tres Primeras Revoluciones del Nuevo Mundo, después de más de 20 años de escritos. En 1972 fue profesor de Teoría y Crítica de Arte en la UASD y apareció en México en ese mismo año su obra Viaje a la Muchedumbre.

Su estilo lírico, con versos largos y lenguaje poético matizado, se destaca en obras como «Tres leyendas de colores» donde recrea hechos históricos y enlaza las primeras rebeliones de clase en la América española, le permitieron recibir el Premio Nacional de Historia en 1974 y el Premio Anual de Poesía en 1975.

Dentro de su producción destacan, además, Seis Momentos de Esperanza, Poemas de Buen Amor y a veces de Fantasía, Amén de Mariposas, El Gran Incendio, Viaje a la Muchedumbre y El Huracán Neruda.

Publicó también los ensayos como El Gran Incendio, Apertura a la Estética y Fundamentos de Teoría y Crítica de Arte.

En al año 2000, una dolencia en sus pulmones causó su muerte el 11 de julio en Santo Domingo, a los 87 años de edad.

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