LA ROMANA. Familiares de personas desaparecidas en esta provincia manifiestan que la ayuda y respuestas recibidas por parte de la Policía Nacional y la Fiscalía son muy pocas. Dicen sentirse abandonados e inmersos en un limbo, porque cuando van a buscar información, el caso está igual, sin respuesta ni novedades. El caso más reciente que se tiene registrado es de Aneury Rincón Encarnación, de 37 años de edad, quien residía en el distrito de Caleta y desapareció a inicios del mes de diciembre del pasado año.

El padre del desaparecido, Manuel de la Rosa, califica como un misterio la desaparición de su hijo. Afirma que lo último que supo de su hijo fue que, el día de su desaparición, estaba en su casa compartiendo con su esposa, y que decidió ir a visitar a una hermana que vive cerca de su casa. La hermana le contó a su padre que su hermano llegó y la saludó, y que luego se quitó la prenda de vestir superior y salió de la casa, y desde ese entonces nunca más han sabido nada de él. “He visitado todos los hospitales y cárceles del Este, he visitado lugares y pueblos que nunca había conocido, he preguntado por todos lados y en los destacamentos, y nadie me dice nada. Ninguna autoridad me ha dado respuesta de la desaparición de mi hijo”, dijo desconsolado de la Rosa.

MAS DESAPARICIONES
Otro caso que tiene sumergida en la tristeza y desesperación a la familia Vittini es la desaparición de un hijo, el joven José Gabriel Vittini Encarnación, de 26 años de edad, quien desapareció el 18 de marzo, luego de salir de la residencia de sus padres en el residencial Quinta Don Félix. Gabriel y Ana María, padres del desaparecido, precisan que su hijo era un joven tranquilo y de trabajo. Manejan la teoría de que su hijo fue raptado por una banda que opera desde Santo Domingo.

Aseguran tener varias informaciones y evidencias de que su hijo fue vinculado con otra banda y acusado del asesinato de otro joven. Sostienen que tienen evidencias de que, el día de la muerte del joven con el que lo vinculan, su hijo le pidió a su madre que le llevara comida al mediodía, y así lo hizo, y luego lo volvió a ver en la tarde de ese mismo día. Por lo tanto, aseguran que no pudo haber sido él, ya que no podía estar en dos lugares distintos al mismo tiempo y que, además, su hijo no era una persona de problemas.

Afirman haber visitado todas las instituciones correspondientes, e incluso han llegado hasta la Policía Nacional en busca de respuesta, pero no han recibido ninguna. Expresan con lágrimas, que a pesar de que hay personas que estuvieron en conversación y en contacto personal con su hijo esa última noche, aún no se han sometido a la acción de la justicia, debido a que en la Fiscalía les dicen que no hay pruebas suficientes, por lo que ellos ya no confían en las autoridades judiciales de La Romana.
La familia Vittini dice estar desesperada e impotente porque no saben a quién acudir ni dónde ir, ya que aseguran que en la desaparición de su hijo existen manos oscuras que indican que participaron bandas organizadas, amparadas supuestamente por oficiales policiales y entre otras autoridades. La madre y el padre del joven aún mantienen la esperanza de que algún día volverán a ver a su hijo entrar por la puerta de su casa y que, una vez más, lo puedan besar y abrazar.
A esta lista de desapariciones misteriosas se suma la desaparición de los pescadores Cándido Ávila Jiménez, de 60 años, y Ciriaco Jiménez, de 84 años de edad, ocurrida el lunes 27 de marzo del 2023, pasadas las 6 de la tarde, desde La Casita del puerto de Catuano, en Isla Saona, cuando ambos salieron a pescar. Luego de ese momento, comenta la esposa de Cándido, Iris Ruiz, que su esposo y su compañero desaparecieron sin dejar rastro hasta el día de hoy.
Afirma que nunca se ha encontrado ni la embarcación ni tampoco ninguna de las pertenencias de los desaparecidos. A dos años de la desaparición de su esposo, Ruiz, con rostro triste y ojos llenos de lágrimas, manifiesta que fue notificada por los compañeros de pesca de la desaparición de su esposo al día siguiente.
Se apersonó a la Marina de Bayahibe y de La Romana, para que buscaran a su esposo, pero no hicieron nada. Ruiz afirma que en ese momento se ofreció a colaborar con el combustible de un helicóptero de rescate, pero que no le hicieron caso.
Asegura que fue el día 29 cuando una lancha de la Marina hizo un breve recorrido por el entorno de la isla Saona. “Las autoridades no hicieron nada. Fui hasta Santo Domingo al Departamento de Desaparecidos y a la Marina, di todos los pasos necesarios, y nunca recibí una respuesta de las autoridades”, afirmó Ruiz.
ESTADISTICAS
Según datos recopilados por la Procuraduría General de la República y el Centro de Estudios de Seguridad y Defensa de la Fundación Global Democracia y Desarrollo (FUNGLODE), entre 2017 y 2023 se registraron en la República Dominicana 1,183 casos de personas desaparecidas, de los cuales 740 fueron resueltos y 443 permanecen pendientes. En 2023, se reportaron 242 nuevos casos, elevando el total a 1,425 desapariciones en el período 2017-2023. El estudio indica que las provincias con mayor número de desapariciones son Santo Domingo, San Cristóbal y La Romana. Aunque La Romana es señalada como una de las más afectadas.
![]()


