HIGÜEY. La prolongada sequía que afecta a la provincia La Altagracia ha reavivado el reclamo de ciudadanos y distribuidores de agua, quienes consideran que la construcción de una represa es la principal solución para garantizar el abastecimiento de agua potable en el municipio de Higüey.
Uno de los escenarios que evidencia la gravedad de la situación es el río Sanate, conocido tradicionalmente como el “río de la sanidad”. Durante décadas, cientos de personas acudían cada 21 de enero a sus aguas como parte de una tradición vinculada a la festividad de Nuestra Señora de la Altagracia.
Hoy, sin embargo, gran parte de su cauce permanece seco debido a la falta de lluvias, reflejando la magnitud de la crisis hídrica que vive el municipio.
Mientras visitaba el lugar, Fiorela, residente de la zona, manifestó que la solución definitiva para la escasez de agua es la construcción de una represa en Higüey. A su juicio, las reuniones entre las autoridades son importantes, pero deben traducirse en obras que permitan almacenar agua y garantizar el suministro a la población.
La falta del servicio mantiene sectores hasta por un mes sin recibir agua potable, obligando a cientos de familias a depender de camiones cisterna. Roberto, quien es distribuidor de agua, explicó que la alta demanda lo obliga a trabajar hasta altas horas de la noche.
Como ejemplo citó el caso de Rafael Torres, quien solicitó un camión de agua desde el sábado y lo recibió el martes a las 11:15 de la noche debido a la gran cantidad de pedidos.
Los precios también representan una carga para las familias. Un camión de agua cuesta alrededor de RD$2,000 para clientes nuevos, mientras que los clientes frecuentes pueden pagar entre RD$1,000 y RD$1,500, dependiendo del proveedor.
La escasez también golpea a los pequeños negocios. Celenia De La Cruz, propietaria de un salón de belleza ubicado en el sector 21 de enero, explicó que lleva un mes y tres días sin recibir agua, por lo que se ha visto obligada a comprar camiones de agua de RD$2,000 para poder continuar atendiendo a sus clientas.
Indicó que, debido a las altas temperaturas, la demanda de los servicios de lavado y arreglo de cabello aumenta, pero no puede incrementar los precios porque teme perder a sus clientas. “Tenemos que seguir comprando agua para poder trabajar”, expresó, señalando que la situación ha reducido considerablemente sus ganancias.
En un centro de acopio de agua, ubicado en un pozo tubular del centro de la ciudad, los responsables informaron que la demanda ha aumentado significativamente y que, en ocasiones, deben suspender el suministro porque sus pozos también están disminuyendo su caudal como consecuencia de la sequía.
Además de los camiones cisterna, pequeños distribuidores venden cubetas de agua a RD$50 para viviendas de un primer nivel y RD$60 cuando deben subirlas a un segundo piso, un gasto adicional que muchas familias deben asumir cada día.
Ante este panorama, ciudadanos, distribuidores y comerciantes coinciden en que Higüey necesita una represa que garantice el almacenamiento de agua durante las temporadas de lluvia y permita enfrentar con mayor capacidad los períodos de sequía.
Mientras tanto, la población continúa a la espera de soluciones concretas por parte de las autoridades, luego de la reunión sostenida entre representantes del Instituto Nacional de Aguas Potables y Alcantarillados (INAPA), la Gobernación Provincial y el Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos (Indrhi), para analizar la crisis del agua en la demarcación.
![]()


