PUNTA CANA. Entre enero y marzo de 2026, las Casas de Acogida de República Dominicana otorgaron 332 protecciones a mujeres víctimas de violencia y a sus hijos e hijas, según datos del Departamento de Investigación y Estadística del Ministerio de la Mujer. Durante ese período fueron acogidas 176 mujeres, 146 menores de 13 años y 10 adolescentes de 13 años o más.
Las Casas de Acogida tienen como objetivo proteger a mujeres y a sus descendientes menores de 14 años ante situaciones de violencia. En el transcurso de su permanencia reciben protección física, asistencia legal, atención psicológica y servicios de salud, además de apoyo educativo y actividades dirigidas a los menores.
Según Sugeiry Güilamo Cedano, Fiscal Coordinadora de la Unidad de Atención a Víctimas de Violencia de Género, Intrafamiliar y Delitos Sexuales de El Seibo, cuando una mujer víctima de violencia género, se presenta ante el Ministerio Público con la finalidad de interponer una denuncia, en la mayoría de los casos, a las Unidades de Atención a Víctimas de Violencia de Género, Intrafamiliar y Delitos Sexuales.
Una vez esto ocurre, se inicia con la recepción de denuncia en presencia de un Fiscal, quien según corresponda remite al equipo multidisciplinario para su posterior evaluación, el cual está compuesto por un médico legista, ginecóloga forense, psicólogo/a forense, así como también ordena la realización de trabajo social en el entorno donde reside la víctima, a fin de determinar el nivel de riesgo y la gravedad de los hechos.
Los registros del Ministerio de la Mujer indican que enero fue el mes con mayor cantidad de protecciones, con 126 casos. De ese total, 71 correspondieron a mujeres víctimas de violencia, 52 a menores de 13 años —18 niños y 34 niñas— y tres adolescentes de 13 años o más, entre ellos un hombre y dos mujeres.
En febrero se otorgaron 105 protecciones, distribuidas entre 53 mujeres víctimas de violencia, 47 menores de 13 años —24 niños y 23 niñas— y cinco adolescentes de 13 años o más, de los cuales uno era hombre y cuatro mujeres.
Durante marzo se registraron 101 protecciones. En ese mes fueron acogidas 52 mujeres víctimas de violencia, 47 menores de 13 años —19 niños y 28 niñas— y dos adolescentes de 13 años o más, ambas mujeres.
GARANTÍAS DE PROTECCIÓN Y ACOMPAÑAMIENTO
El fiscal a cargo del proceso se dispone a verificar si la víctima cuenta con una red de apoyo segura, para proceder a contactarlos, con la finalidad de que estos puedan brindarle seguridad. Que, de no existir esta forma de protección, se hace necesario indicarle a la víctima, que lo más recomendable es acudir de manera temporal a una Casa de Acogida o Refugio, donde se le garantizara su integridad física, además de prevenir nuevas agresiones.
Ordenando su posterior ingreso.
Una vez, garantizada la seguridad de la víctima, se procede con la investigación penal y las medidas de lugar para el posterior sometimiento del agresor por ante el tribunal competente.
COMPARACIÓN CON EL 2025
En comparación con el mismo período de 2025, cuando se registraron 371 protecciones, las cifras de 2026 reflejan una reducción de 39 casos. Durante el primer trimestre de 2025 fueron acogidas 184 mujeres víctimas de violencia, 165 menores de 13 años y 22 adolescentes de 13 años o más. De estos últimos, siete eran hombres y 15 mujeres.
Los datos correspondientes a 2025 indican que el Centro Anibel González registró la mayor cantidad de personas protegidas, con 71 casos, seguido por la Casa Modelo 13, con 52, y la Casa Modelo 3, con 47. También fueron reportadas 32 protecciones en la Casa Modelo 11 y 30 en la Casa Modelo 12.
Del total de protecciones otorgadas durante el primer trimestre de 2025, 187 correspondieron a menores y adolescentes.
PERMANENCIA EN LAS CASAS DE ACOGIDA
La Ley núm. 88-03 establece que la permanencia en una Casa de Acogida tendrá una duración máxima de treinta (30) días. Sin embargo, durante ese período se realizan evaluaciones interdisciplinarias para determinar las necesidades de protección, atención psicológica, asistencia legal y alternativas de reintegración de cada caso.
Según la fiscal Güilamo Cedano, el objetivo de estos refugios no es únicamente ofrecer protección física inmediata, sino también facilitar el inicio de procesos de autonomía, ruptura del ciclo de violencia y construcción de un proyecto de vida libre de agresiones.
Asimismo, las Casas de Acogida brindan protección tanto a la madre como a los menores bajo su cuidado; siempre y cuando estos también se encuentren en situación de riesgo o dependan de ella, garantizando servicios básicos, apoyo psicológico y atención especializada.
La directora provincial del Ministerio de la Mujer en San Pedro de Macorís, Altagracia Santana, explicó que una de las inquietudes más frecuentes de las usuarias está relacionada con sus hijos.
«La mayoría de las mujeres piensan que no pueden llevar a sus hijos, pero cuando una mujer es trasladada a una casa de acogida, si tiene hijos menores de 14 años, todos se van con ella», expresó.
Santana indicó que en estos centros se ofrece atención en salud y seguimiento educativo para los menores. Agregó que, por razones de seguridad, se restringe el uso de teléfonos celulares, aunque las residentes disponen de mecanismos supervisados para comunicarse con familiares de confianza.
Asimismo, señaló que los niños continúan vinculados a sus procesos educativos mediante tutorías y el envío de tareas a sus centros escolares.
Por su lado, la fiscal citó datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) correspondientes a 2021, según los cuales aproximadamente una de cada tres mujeres ha sido sometida a violencia física o sexual por parte de su pareja en algún momento de su vida. También hizo referencia a cifras de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) de 2019, que indican que más del 30 % de las mujeres de la región han sufrido violencia de pareja.
SEGUIMIENTO DESPUÉS DE LA SALIDA
De acuerdo con Güilamo Cedano, una vez concluida la permanencia en la Casa de Acogida, las instituciones correspondientes coordinan acciones para garantizar la seguridad y estabilidad de la mujer y de sus hijos.
Explicó que, dependiendo de cada caso, pueden gestionarse redes familiares de apoyo, programas de asistencia social, seguimiento psicológico y acompañamiento jurídico.
Entre las propuestas planteadas por la representante del Ministerio Público figuran la creación de oportunidades de empleo para mujeres sobrevivientes de violencia, programas de capacitación técnica, acceso a microcréditos, seguimiento interdisciplinario posterior a la salida de los refugios y fortalecimiento de la atención psicológica para las mujeres y sus hijos.
Las Casas de Acogida cuentan con personal especializado y protocolos de seguridad orientados a preservar la confidencialidad de las personas protegidas, de acuerdo con las autoridades consultadas.
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