HIGÜEY. El aumento constante en el precio de los alquileres se ha convertido en una de las principales preocupaciones económicas de muchas familias dominicanas, especialmente en este municipio, donde el crecimiento poblacional y el desarrollo turístico de la provincia La Altagracia han provocado un alza significativa en el costo de la vivienda.
Lo que hace apenas cinco años representaba un alquiler accesible para trabajadores y familias de clase media, hoy se ha transformado en una carga difícil de sostener.
Residentes consultados aseguran que viviendas que anteriormente costaban entre RD$7,000 y RD$12,000 mensuales, actualmente superan los RD$18,000 y hasta RD$30,000, dependiendo del sector y las condiciones del inmueble.
Mientras que, profesionales del área explican que el fenómeno responde a varios factores, entre ellos el crecimiento económico de la zona Este, la cercanía con Punta Cana y Bávaro, el aumento de la demanda habitacional y el encarecimiento general del costo de vida.
En Higüey, sectores cercanos a urbanizaciones privadas, residenciales modernos y vías principales conectadas con zonas turísticas figuran entre los más costosos para alquilar. Muchas familias aseguran que cada vez es más difícil encontrar viviendas asequibles sin tener que alejarse considerablemente del centro de la ciudad.
La situación preocupa aún más al comparar el precio de los alquileres con el salario promedio de los trabajadores dominicanos. Actualmente, gran parte de los empleados percibe ingresos mensuales entre RD$22,000 y RD$35,000, monto que en muchos casos resulta insuficiente para cubrir renta, alimentación, transporte, educación y servicios básicos.
Financieros recomiendan que una familia no destine más del 30% de sus ingresos al pago de vivienda. Sin embargo, en la práctica, muchas familias higüeyanas utilizan entre un 40% y un 60% de su salario únicamente para pagar alquiler.
HISTORIAS QUE REFLEJAN LA REALIDAD
Carolina, residente en el sector Antonio Guzmán de Higüey, explicó que vive desde hace alrededor de siete años en un apartamento de una habitación, ubicado cerca de la casa de su madre y en una zona cómoda para trasladarse a su trabajo en Punta Cana.
Indicó que cuando llegó al lugar pagaba RD$6,000 mensuales de alquiler, pero tras el cambio de propietario la renta aumentó a RD$9,000, pese a que no se han realizado mejoras ni arreglos en la vivienda.
Sobre los sacrificios que ha tenido que hacer para poder mantener el pago de la renta, señaló que ha tenido que limitar gastos personales y dejar de darse algunos gustos, ya que es madre soltera y debe cubrir también los gastos de alimentación y crianza de su hija pequeña.
Por otro lado, Jerlín Berroa, quien reside desde hace aproximadamente seis años en un apartamento del sector Antonio Guzmán, relató que cuando llegó al lugar pagaba RD$7,000 mensuales de alquiler y actualmente paga RD$10,000 por una vivienda de dos habitaciones donde vive junto a su familia.
Explicó que, pese al aumento en el costo de la renta, la vivienda presenta múltiples problemas, entre ellos filtraciones, y aseguró que el propietario no realiza los arreglos necesarios.
Añadió que, si tuviera la oportunidad, se mudaría a un lugar más cómodo y cercano a la escuela de su hijo, ya que considera que actualmente paga mucho dinero por una vivienda que no ofrece las condiciones adecuadas.
Mientras que Rafaelina Carpio, madre de un niño de ocho años, contó que actualmente se encuentra buscando apartamento luego de que le pidieran entregar la vivienda donde residía junto a su hijo.
Explicó que ha recorrido distintos sectores de Higüey intentando encontrar una casa cercana a la escuela del menor, pero asegura que los precios son demasiado elevados para su presupuesto.
Indicó que muchos apartamentos pequeños superan los RD$12,000 y RD$15,000 mensuales, aun cuando algunos presentan malas condiciones o están ubicados en zonas alejadas. «Es difícil porque uno busca algo cómodo y seguro para los hijos, pero casi todo está demasiado caro», expresó.
De igual manera, Roberto Castillo, residente en el sector Villa Cerro, manifestó que el aumento en los alquileres ha afectado considerablemente la economía de muchas familias higüeyanas.
Explicó que hace algunos años podía encontrarse una vivienda sencilla por entre RD$5,000 y RD$7,000, o por lo menos que se adaptara al presupuesto de los trabajadores. Sin embargo, la realidad actual es muy diferente.
Castillo consideró que es necesario que las autoridades busquen soluciones para regular los precios de las viviendas o fomentar proyectos habitacionales de bajo costo. «La situación se está volviendo inmanejable. Si la renta sigue subiendo de esta manera, muchas familias no sabrán cómo subsistir», concluyó.
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