Los organizadores de la Copa del Mundo que se celebrará en Estados Unidos han querido tranquilizar a los aficionados internacionales y a la comunidad migrante. Aseguran que el torneo será seguro y que no se usará para hacer controles migratorios en los estadios.
Tras una reunión entre autoridades, el dirigente Rodney Barreto explicó que no habrá redadas ni detenciones masivas en los estadios ni en sus alrededores durante el evento. Esto significa que los partidos no serán utilizados como espacios para operativos de inmigración.
La aclaración surge por el miedo de algunos aficionados extranjeros, que temían posibles acciones del servicio de inmigración durante el Mundial. Aunque las autoridades de seguridad han dicho que seguirán vigilando el país como siempre, dejaron claro que no habrá operativos dentro de los partidos.
El gobierno de Estados Unidos ha destinado alrededor de 625 millones de dólares para la organización del evento. Ese dinero se usará para reforzar la seguridad, la logística y la organización en las 11 ciudades donde se jugarán los partidos.
También se están tomando medidas para facilitar la llegada de visitantes, como acelerar la entrega de visas y pasaportes, y evitar retrasos en los aeropuertos.
Además, Estados Unidos trabaja junto con México y Canadá, ya que los tres países serán sede del Mundial de 2026.
Sin embargo, todavía existen algunos retos. Algunas selecciones y aficionados podrían tener problemas para viajar debido a restricciones o requisitos económicos, como el pago de fianzas de visa elevadas.
El Mundial de 2026 será el primero con 48 selecciones y con tres países anfitriones. Las autoridades aseguran que su objetivo principal es garantizar un evento seguro, organizado y abierto para los visitantes de todo el mundo.
![]()


