- Publicidad -

A NADIE PARECE IMPORTARLE

Por Redacción El Tiempo

La falta de un sistema de drenaje ajustado a la realidad demográfica de las principales ciudades de la República Dominicana, convierte las calles en grandes ríos desbordados. Este cuadro patético se repite siempre que llega la temporada de lluvias.

Por esas calles anegadas corren no solamente agua, sino toda clase de inmundicias, desnudando la realidad de un problema al que pocos gobiernos le han dado importancia resolver.

Loading

Descubre más desde eltiempo

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo