La rebeldía marca la vida de los adolescentes

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VERÓN.-La rebeldía es una de las características más notables de la adolescencia y es la causa de muchos conflictos entre padres e hijos. Los dos tipos más comunes de rebeldía son en contra de la sociedad (rebeldía de inconformidad) y en contra de la autoridad adulta (rebeldía de incumplimiento).

El joven presume de su independencia con respecto a lo que quieren los padres, consiguiendo en muchos casos su desaprobación. Esta es la razón por la cual la rebeldía, que es simplemente un comportamiento que se opone deliberadamente a las normas (ya sean sociales o parentales), es bien vista por los adolescentes y mal por los padres, ya que además de dificultar su papel de guías y supervisores puede llegar a causar daños más graves.

Aunque los adolescentes piensen que la rebeldía es un acto de independencia, realmente no lo es. Se trata de un acto de dependencia. El adolescente depende de los demás para actuar haciendo lo contrario.

Según articulo de Mi Guía Infantil Por esta razón, una forma de prevenir la rebeldía es la verdadera independencia construida a través de la aceptación y construcción de nuevos retos para crecer como persona. El adolescente que tiene retos o aspiraciones y que cuenta con el apoyo de sus padres no necesita rebelarse para redefinir o transformarse a sí mismo.

Algo que puede ayudar a los padres a afrontar esta fase es tratar de recordar si han pasado por las mismas emociones cuando eran adolescentes. 

La adolescencia es una etapa de cambios que puede generar estrés en el joven. Así que es importante que sus padres estén ahí para hablar sobre sus preocupaciones, desafíos, etc. A veces, te parece que tu hijo hace un drama de las cosas más pequeñas e insignificantes y puedes sentir que se acaba tu paciencia. 

La mayor lucha que tu hijo tiene en la adolescencia es mantener o construir el sentimiento de individualidad. Ayúdale a lograr esa autoestima mirándole como una persona, en lugar de pensar solo en él como hijo.