Taipéi.– El reconocido escalador Alex Honnold logró este domingo una hazaña que dejó al mundo sin aliento: subió el rascacielos Taipéi 101, en Taiwán, sin usar sogas ni ningún equipo de seguridad. La escalada fue transmitida en vivo por Netflix y causó asombro por el alto riesgo que implicó.
Honnold, de 40 años, tardó cerca de una hora y media en completar el ascenso de este edificio de 101 pisos, que entre 2004 y 2010 fue considerado el más alto del mundo. Durante el recorrido, utilizó pequeños soportes metálicos de la fachada y, en algunos tramos, tuvo que rodear grandes estructuras sujetándose solo con las manos.
Desde abajo, cientos de personas observaron con preocupación y admiración cada movimiento del escalador. “Había mucho viento, así que trataba de mantener el equilibrio para no caer”, explicó Honnold al terminar el desafío.
No es la primera vez que el estadounidense enfrenta retos extremos. En 2017 se hizo famoso por escalar El Capitán, una enorme pared de roca de casi 1,000 metros, sin protección, una hazaña que quedó registrada en el documental Free Solo y que le valió importantes premios. También ha escalado el acantilado de Ingmikortilaq, en Groenlandia, de 1,144 metros, igualmente sin cuerdas.
Su valentía ha despertado interés científico. En 2016, médicos estudiaron su cerebro para entender cómo maneja el miedo. Los resultados mostraron que su amígdala, la parte del cerebro relacionada con las emociones, reacciona menos que la de la mayoría de las personas frente a situaciones aterradoras. Esto explicaría por qué puede enfrentar alturas extremas con tanta calma.
Con esta nueva hazaña, Alex Honnold vuelve a demostrar por qué es considerado uno de los escaladores más audaces del mundo.
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