El oso de agua tiene un escudo contra los rayos X

0
254

VERÓN.- Están considerados los seres más resistentes sobre la faz de la Tierra: aguantan temperaturas desde casi el cero absoluto hasta los 150 ºC y han demostrado que pueden vivir en el vacío del espacio sin problemas. Un equipo de investigadores ha secuenciado el genoma de una de las especies de tardígrado, también conocido como oso de agua. El análisis en laboratorio revela que una de sus proteínas puede proteger a las células humanas de los efectos nocivos de los rayos X.

Los resultados del genoma del oso de agua (Ramazzottius variornatus) se publican en Nature Communications.

El trabajo ha logrado identificar un gen asociado a una proteína que, en experimentos de laboratorio con células humanas cultivadas, proporciona resistencia contra el daño que causan los rayos X en nuestro ADN. El nuevo hallazgo hace pensar a los científicos que esas proteínas exclusivas de los tardígrados son un escudo para las células contra las alteraciones de su material genético. Algunas de esas agresiones son las causantes del cáncer.

Los tardígrados son animales de medio milímetro de longitud, con el cuerpo segmentado, que viven en la capa de agua que cubre musgos, líquenes o helechos, aunque también pueden habitar mares y ríos. Son muy conocidos por sobrevivir en ambientes extremadamente estresantes. 

Pueden soportar temperaturas que matarían a cualquiera, cercanas al cero absoluto y hasta los 150 ºC; aguantan presiones 6.000 veces superiores a la atmosférica y son capaces de estar 10 años sin recibir agua, aunque no se sabe exactamente cómo hacen todo esto.

Incluso han demostrado que no tienen problemas para seguir con su vida normal en el vacío espacial. En 2007, Europa y Rusia enviaron al espacio una sonda con un grupo de tardígrados como pasajeros. Los increíbles bichos no solo no se murieron, sino que mantuvieron intacta su capacidad reproductiva.

Conocer sus trucos de supervivencia puede resultar muy útil en la investigación biomédica para diseñar estrategias que eviten enfermedades humanas o ayuden a frenar sus estragos. Por eso, los científicos están muy interesados en descifrar el genoma de las distintas especies de estos animales.