martes, octubre 22, 2024

Punta Cana, RD.- El Instituto Nacional de Protección de los Derechos del Consumidor (Pro Consumidor), inició una campaña a través de las redes sociales para cuidarnos después de las suculentas comidas de esta temporada que incluyen alimentos como el pavo, el cerdo, ensaladas, pastelones, pasteles en hoja, envueltos de repollo, buñuelos, entre otras preparaciones.

La entidad aconseja que para guardar estos tipos de productos, es importante tener en cuenta el tipo de envase en que se va a guardar, estos deben estar herméticamente sellados, para que no penetre el olor a los demás alimentos que estén en la nevera y tener en cuenta que no es recomendable utilizar envases de foam para almacenar los alimentos, ya que su descomposición es más rápida.

Indica que en los alimentos influyen los cambios de temperatura para la conservación o descomposición de los mismos. Si un alimento está expuesto por horas a la intemperie, luego pasa a la nevera y otra vez al calor, puede descomponerse fácilmente y causar gastroenteritis, dolores abdominales, distensión y diarreas, pudiendo llegar a la deshidratación severa y acabar en hospitalización.

Asimismo, recomienda que  es imprescindible separar los aderezos de las ensaladas, pero si ya están mezclados es mejor consumirlos en el momento. Calentar solo la comida que se vaya a consumir. Como hay comidas que se dañan más rápido, la carne de cerdo y la de res, pollo, pescado, y mariscos, carnes frías y embutidos, leche, quesos y otros lácteos deben consumirse en el menor tiempo posible.

Las carnes, se recomienda que no permanezca a la intemperie más de cuatro horas antes de refrigerarse y al calentarlo debe removerse bien para que el calor llegue a todas partes, de manera uniforme. Estas son de las comidas que tienden a contaminarse más rápido por bacterias agresivas. Si es asada puede conservarse en la nevera de tres a cinco días. La carne picada, hígado, riñones y lengua deben consumirse en dos días, pero si cambia de color a marrón y/o se siente pegajosa al tacto debe desecharse por estar en mal estado.

La leche debe permanecer en refrigeración y consumirse en menos de 24 horas después de abierta y las frutas se conservan mejor si no han sido cortadas ni mezcladas con otros alimentos, mejor guardarlas enteras, sin ningún tipo de aditivo.

Foto: ED