Punta Cana, RD. Científicos advierten que las auroras boreales —también conocidas como Northern Lights— podrían volverse más intensas y visibles en latitudes inusuales durante los próximos dos años, debido a una fase activa del Sol conocida como su «último suspiro».
Durante esta etapa, que marca el fin del ciclo solar de 11 años, el Sol produce más agujeros coronales y tormentas geomagnéticas, lo que incrementa el flujo de viento solar hacia la Tierra. Este fenómeno puede generar auroras más frecuentes, prolongadas y visibles en zonas donde no suelen aparecer, como el norte de México, el sur de Europa y gran parte de Estados Unidos.
La física Tamitha Skov explicó que, aunque parezca una etapa de baja actividad solar, en realidad es un periodo de mayor turbulencia espacial, con tormentas más largas y frecuentes.
Un ejemplo reciente fue en mayo de 2024, cuando una tormenta solar permitió ver auroras hasta en México. Expertos esperan que eventos similares continúen ocurriendo hasta 2026.
Sin embargo, este espectáculo natural también conlleva riesgos: las tormentas solares pueden afectar sistemas GPS, satélites, redes eléctricas y comunicaciones, advierten científicos.
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