Punta Cana. Una nueva terapia celular desarrollada por investigadores en Alemania mostró resultados iniciales prometedores para prevenir la enfermedad injerto contra huésped, una complicación que puede aparecer después de un trasplante de células madre.
Esta enfermedad ocurre cuando las células del sistema inmunitario del donante trasplantadas reconocen los tejidos del paciente como extraños y comienzan a atacarlos, pudiendo afectar órganos como la piel, el hígado y el aparato digestivo.
El tratamiento, denominado ATreg, utiliza células T reguladoras obtenidas de donantes sanos y preparadas en laboratorio para ayudar a controlar esa respuesta inmunitaria.
En un primer ensayo clínico realizado con 10 pacientes, ninguno desarrolló una forma grave de la enfermedad durante los primeros 100 días posteriores al trasplante. Todos lograron el prendimiento de las células trasplantadas y no se identificaron efectos adversos graves relacionados con la terapia.
Los investigadores señalan que los resultados son preliminares y que se necesitan estudios con un mayor número de pacientes para confirmar la eficacia y seguridad del tratamiento.
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