En más de 20 años del acuerdo con el Estado, Aerodom nunca ha invertido un peso del Fondo de Promoción Turística

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PUNTA CANA. El contrato de concesión suscrito entre el Estado dominicano y Aeropuertos Dominicanos Siglo XXI (Aerodom), de fecha 7 dejulio de 1999, contemplaba un Fondo de Promoción Turística por un monto de 85 millones de dólares, que nunca se ejecutó.

Este incumplimiento se debe a que, según Aerodom, cuando este consorcio presentó la oferta inicial para la administración, operación, mantenimiento, explotación económica, modernización, renovación y expansión de los aeropuertos internacionales de Las Américas en Santo Domingo, el Gregorio Luperón en Puerto Plata, Arrollo Barril en Samaná, y María Montez en Barahona, incluyeron una proyección de llegadas de pasajeros para cada año, como condicionante para la inversión del referido fondo.

Pero esas cifras de entrada de pasajeros propuestas en ese acuerdo son muy exageradas, por lo que nunca se ha llegado a la meta sugerida por Aerodom como requisito para consumar la inversión del Fondo de Promoción Turística.

Como consecuencia, los 85 millones de dólares del Fondo de Promoción Turística nunca entraron al erario dominicano para los fines contemplados en el acuerdo, por lo que el Estado dominicano ha tenido que asumir la promoción turística con sus propios recursos, liberando así a Aerodom de cumplir con esta parte nodal del acuerdo.

Y como Aerodom dejó al Estado esta responsabilidad, cabe resaltar que para el 2017, para capítulo publicidad y promoción, el Ministerio de Turismo presupuestó US$58.8 millones. De acuerdo al estudio “Inversión en Turismo de la República Dominicana” de junio 2021, el Ministerio de Turismo invierte aproximadamente 100 millones de dólares anuales en la promoción de los principales destinos turísticos de República Dominicana en mercados emisores del turismo internacional.

Si bien el monto destinado para el fondo en el contrato de concesión de Aerodom no iba costear toda la promoción del país como destino turístico, sí pudo haber aligerado la carga económica que representa este gasto para las arcas públicas. Pero las proyecciones de tráfico de pasajeros exigidas por Aerodom eran inalcanzables, al menos para el período que contemplado en el acuerdo.

¿QUÉ DICE EL CONTRATO?

Según el artículo 7.1.3 del referido contrato, el “Fondo de Promoción Turística” establecido era para efectos de promover la industria turística en la República Dominicana (incluyendo gastos por publicidad, promoción, entrenamiento). Para esto, se debía coordinar con la Secretaría de Estado de Turismo (ahora Ministerio de Turismo), y la Asociación Nacional de Hoteles y Restaurantes (Asonahores) para establecer el programa de implementación de las inversiones.

El contrato especifica que en la medida en que las proyecciones de tráfico tomadas en cuenta por la concesionaria (Aerodom) en la elaboración de su oferta inicial estén siendo cumplidas a juicio de las partes, entonces se establecerá el fondo. Esas proyecciones no están contempladas en el contrato, pero sí en la “Oferta para la concesión de la operación, gestión, ampliación y modernización de cuatro aeropuertos internacionales de la República Dominicana” presentada inicialmente por Aerodom.

Vale destacar que años después Aerodom incorporó otros dos aeropuertos al contrato que cedía la administración de los mismos.

Para la celebración del contrato de concesión en el 1999, el Estado dominicano estaba representado por el secretario de Obras Públicas de ese momento, Diandino Peña, autorizado vía decreto por el entonces presidente de la República, Leonel Fernández Reyna; y Aerodom estaba presidido y representado por el empresario Abraham Hazoury.

¿QUÉ SUCEDIÓ ENTONCES?

Cuando el Estado dominicano iba a ceder la administración de esos aeropuertos, Aerodom presentó una oferta que contemplaba proyecciones de la llegada de pasajeros que debía alcanzarse para poder poner en funcionamiento el Fondo de Promoción Turística.

Esas metas de entrada de pasajeros, facilitadas por Aerodom a este medio, están contempladas en la “Oferta para la concesión de la operación, gestión, ampliación y modernización de cuatro aeropuertos internacionales de la República Dominicana”, y consisten en una “Previsión de tráfico de pasajeros en los aeropuertos Las Américas, Gregorio Luperón (Puerto Plata), María Montez (Barahona), El Catey-Samaná, Arroyo Barril (Samaná) e Isabela (Higüero) periodo 1998-2030”.

La proyección buscaba, para el año 1998, alcanzar 4 millones 66 mil 10 pasajeros entre todas las terminales aéreas; en 1999, 4 millones 376 mil 242 pasajeros; en el 2000, 4 millones 698 mil 848 pasajeros; en el 2001, 5 millones 426 mil 899 pasajeros. Y así continúan las estimaciones de llegada de pasajeros hasta llegar a los 20 millones en el 2030.

Pero según datos suministrados por Aerodom, los aeropuertos que administra en el 2000 recibieron 4 millones 635 mil 664 pasajeros, es decir 63 mil 184 pasajeros menos que los proyectados. En el 2001, recibieron 4 millones 98 mil 254 pasajeros, un millón 328 mil 645 pasajeros menos de los contemplados en la oferta inicial.

El Ministerio de Turismo (Mitur) debía ser el encargado de coordinar la implementación de dicho fondo, junto a Asonahores. Al ser cuestionado por este medio al respecto, Turismo respondió que “según información suministrada por las distintas áreas de esta institución, hasta la fecha el Ministerio de Turismo no ha recibido ni administrado fondo alguno relacionado con el contrato celebrado entre el Estado Dominicano, la Comisión Aeroportuaria y Aeropuertos Dominicanos Siglo XXI del 7 de julio de 1999, el cual se sujeta su desembolso de parte de dicha concesionaria a las proyecciones de tráfico de pasajeros”.

La respuesta del Mitur destaca que “tal como se desprende del contrato, la supervisión de este como la determinación de las proyecciones y condiciones establecidas en este para la exigibilidad de los desembolsos para el fondo que nos ocupa, se encuentran a cargo de la Comisión Aeroportuaria”.

LO QUEALEGA AERODOM

Aerodom afirmó a este medio que las proyecciones de llegada de pasajeros nunca se cumplieron, por lo que el fondo no es reclamable. Según lo declarado por el departamento Legal de Aerodom, a través de Luis José López Mena, director de Comunicación Corporativa de dicha empresa, “en vista a que dichos niveles de tráfico nunca fueron alcanzados por diversos motivos ajenos al control de Aerodom, a la fecha no se han dado las condiciones de tráfico establecidas contractualmente para que esta obligación sea exigible”.

Alegaron que esta condición ha sido confirmada y ratificada por el Estado dominicano en varias ocasiones, en las que ha reconocido que Aerodom ha realizado inversiones adicionales a las planteadas en el contrato de concesión en infraestructuras aeroportuarias y obras, las cuales se quedarán como beneficio del Estado cuando llegue a término la concesión.

La respuesta de Aerodom también contempla que en un acuerdo firmado en agosto de 2008 se ratificó que el Fondo de Inversión Turística solamente sería una obligación exigible si se alcanzaban los niveles de tráfico presentados en la oferta.

“En ese sentido, como no se han alcanzado dichos niveles de tráfico (ni se prevé sea posible alcanzarlos luego del impacto de la pandemia COVID-19 en la industria de transporte aéreo) no es una obligación exigible”, señala.

Desde Aerodom destacaron que la Comisión Aeroportuaria, como contraparte contractual de Aerodom y representante del Estado Dominicano, ha realizado numerosas auditorías a la gestión de Aerodom en las que ha concluido el cumplimiento de todas las obligaciones exigibles.