HIGÜEY. El aumento de lavaderos de motores y vehículos improvisados en distintos sectores de Higüey se ha convertido en una problemática creciente que afecta tanto el tránsito peatonal como vehicular, generando incomodidad.
En varias comunidades, estos lavaderos operan sin estar establecidos en locales formales, utilizando las aceras y parte de las calles como área de trabajo para colocar máquinas de presión, mangueras y productos de limpieza, obligando a muchas personas a desplazarse por la vía pública para poder transitar.
Asimismo, la presencia de motocicletas y vehículos en proceso de lavado dificulta el paso en calles estrechas, provocando congestionamientos y constantes quejas de moradores, quienes aseguran que la situación se ha vuelto frecuente en diferentes sectores del municipio.
Gran parte de quienes se dedican a esta actividad son jóvenes que, ante la falta de empleos formales, deciden emprender de manera independiente ofreciendo servicios de lavado de motores y vehículos como una forma de sustento diario.
“Muchos no tenemos trabajo fijo ni estamos en una nómina.
Uno compra su máquina y sus materiales para buscarse el día a día”, expresó Miguel Ángel López, un lavador improvisado.
De acuerdo con personas dedicadas a este oficio, para iniciar un pequeño lavadero improvisado es necesario invertir en máquinas de presión, mangueras, shampoo, silicona, amorol, desengrasantes y otros productos de limpieza, cuyos costos pueden variar desde cientos hasta miles de pesos.
“La lavada de motores está a RD$250 y los vehículos a RD$400 normal. Si el cliente quiere un lavado más profundo puede costar más”, explicó Joan Mejía, encargado de un car wash en el sector Antonio Guzmán.
Entre los materiales más utilizados figuran el amorol para gomas y tablero, con precios entre RD$135 y RD$350; shampoo para vehículos entre RD$300 y RD$900 el galón; desengrasantes y abrillantadores desde RD$250 hasta más de RD$1,000; además de paños, cepillos, esponjas, mangueras y conexiones.
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