SAN PEDRO DE MACORÍS. El regidor Mártires Trinidad planteó la necesidad de declarar como “zona de silencio” el entorno de la cancha de la comunidad Santa Fe, en San Pedro de Macorís, tras recibir denuncias de comunitarios y líderes religiosos sobre la proliferación de negocios con música a alto volumen, que afectan actividades religiosas, educativas y deportivas.
El edil exhortó a su colega regidora Luisa Pierret a sumarse a su propuesta y acompañarlo en la presentación de una resolución ante el Concejo Municipal para declarar formalmente el área bajo esta categoría, ya que reside en la comunidad y conoce la situación de primera mano.
“El padre Jesús, sacerdote de la iglesia católica del sector, me ha expresado en varias ocasiones su gran preocupación porque durante las misas y reuniones parroquiales es prácticamente imposible escuchar lo que ocurre dentro del templo debido al ruido externo. La comunidad está desesperada y creo que amerita una acción firme de este ayuntamiento. No podemos hipotecar la paz social por unos pocos pesos de un permiso. A largo plazo, el daño sería mayor”, expresó Trinidad.
En el área circundante a la cancha se ha producido una ocupación progresiva del espacio público. Lo que antes eran pequeños puestos de frituras o ventas de productos básicos, hoy se ha convertido en negocios con expendio de bebidas alcohólicas y equipos de sonido a alto volumen, situación que ha generado desorden y malestar entre los vecinos. De acuerdo con las denuncias, no solo la iglesia católica se ve afectada, sino también otras congregaciones religiosas, las escuelas cercanas y el propio centro deportivo.
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