Por: Elisa Mercedes
EL SEIBO. La falta de caminos vecinales, puentes y otras infraestructuras hacen que la sección El Cuey se encuentre entre las comunidades más empobrecidas de la provincia El Seibo. La sección El Cuey es la más grande del país. Cuenta con unos 32 parajes y una concentración de cerca de 10,000 habitantes, de los cuales más de 2,000 son ciudadanos activos con derecho a voto.
La sección El Cuey es una de las más olvidadas en términos de mejoría de la calidad de vida de sus pobladores, pese a que es una de las principales productoras de ganado vacuno, caballar y porcino, y una de las más pujantes en cuanto a producción agropecuaria. Plátanos, yuca, ñame, batata, huevos, carnes y leche son parte de la amplia gama de productos que se producen aquí.
DEUDA HISTÓRICA CON ESTA COMUNIDAD Uno de los principales problemas que enfrenta esta comunidad es la mala condición de sus caminos carreteros y vecinales, lo que dificulta la vida de sus residentes, especialmente en tiempos de lluvia, haciendo que pongan su vida en riesgo al cruzar de manera insegura dichas fuentes acuíferas. Recientemente, circuló por las redes sociales, y la versión digital de El Tiempo se hizo eco, de la forma en que residentes en la Cabirma de El Cuey pasaban de manera insegura sobre un río desbordado, ante la falta de un puente adecuado en la zona.
La falta de puentes y la construcción de caminos vecinales es una de las necesidades más sentidas de esta comunidad. Los principales parajes que enfrentan estos problemas son Sabana Grande, Jobo Dulce, El Palmar, La Meseta, Higuá, Los Rodríguez, Las Parcelas y otros. Los moradores de El Cuey han demandado por diversas vías la terminación del acueducto de allí, así como también la solución a los problemas que enfrenta la educación en la comunidad.
Según dijeron, es imperiosa la necesidad de construir más aulas en el liceo que hasta ahora existe. Otra de las demandas de la comunidad, especialmente de los jóvenes, es la reparación de la cancha en la que practican actividades deportivas.
UN OASIS EN EL DESIERTO
Ante las necesidades de los residentes aquí, organizaciones sin fines de lucro promueven actividades para mitigar las necesidades de su gente. Una de estas organizaciones es la Fundación Solidaridad Seibana, entidad que, junto a la Fundación Goda y la Fundación Divino Niño, ha acudido a aportar un grano de arena en esta comunidad. En el marco de ese espaldarazo en favor de los cueyanos, más de 300 personas fueron favorecidas mediante un operativo médico, en el que también participó de manera activa el Ministerio de Interior y Policía.
En la jornada se ofrecieron servicios odontológicos a los asistentes, mientras que se dotó de utilería deportiva a los clubes juveniles que operan en la zona. Los mismos recibieron pelotas de béisbol, pelotas de fútbol, equipo de cátcher, guantes, malla de voleibol, así como pelotas para la práctica de esta disciplina. También los residentes en esta comunidad recibieron donativos de 500 paquetes de arroz y otros comestibles, ropa, kits de higiene bucal y orientaciones en torno a la preservación.
MÁS DEMANDAS
La Fundación Solidaridad Seibana, dirigida por Fray Juan Manuel Febles, destacó la cohesión social de El Cuey y la vinculación de la juventud en actividades deportivas. Febles agradeció a los jóvenes por su compromiso de soñar con una comunidad saludable, libre de vicios y empática hacia los problemas sociales.
Sostuvo que estos aportes refuerzan el compromiso de las instituciones involucradas con el bienestar integral. El operativo se consolidó como un verdadero éxito, gracias al esfuerzo conjunto y a la solidaridad de todos los involucrados, dejando un impacto significativo en los participantes.
Febles, junto a los doctores Bellamire Alevante, quien dirigió el operativo odontológico, y Josi Francisco Navarro, coordinador del Servicio Nacional de Salud, reiteraron su compromiso de dar seguimiento a los tratamientos dentales iniciados en esta jornada y aseguraron su regreso en marzo de 2025, con el objetivo de reforzar el proceso odontológico y garantizar que los problemas bucales sean tratados de manera integral y preventiva.
Este enfoque continuo busca no solo mejorar la salud bucal de los asistentes, sino también fortalecer la calidad de vida de los residentes en El Cuey.
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